[0938] Pentecostés en el mundo gentil. Sorpresa ante el acontecimiento entre los cristianos judíos. El bautismo de la familia de Cornelio. (Hech.10, 44 - 48)

Fecha de la homilía:16-04-89

 

Estamos en el décimo capítulo del libro de los Hechos, en el versículo cuarenta y cuatro. "Mientras Pedro aún pronunciaba estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que escucharon las palabras".

Decíamos la última vez que el apóstol Pedro habló en la casa de Cornelio y que aquellos aceptaron las palabras [el logos] del Evangelio. Y la prueba de que aceptaron el Evangelio es que, mientras Pedro hablaba, el Espíritu Santo cayó sobre los oyentes. Muestra de forma muy clara y precisa por qué solo Dios es el Único que conoce los corazones. Que habían creído y aceptado la doctrina sobre la Persona Encarnada de Jesús Cristo. Vimos la otra vez algunos puntos de este pasaje, pero como no lo terminamos, permítaseme añadir algunas cosas más. 

Recordad que vimos e interpretamos el verbo "sobrecaer", que el Espíritu Santo sobrecayó, como en algunos casos cuando hay una multitud en ese momento y alguien tiene prisa por salir y "cae sobre nosotros". Esto significará "sobrecaer".*

*Del gr. "επιπίπτω", [epipípto].

Verdaderamente qué más hermoso, qué más deseable, que sobrecaiga sobre el hombre el Espíritu Santo. Como os dije la última vez, muestra un impulso, un deseo de abrazar al hombre, de abrazar el Espíritu de Dios al hombre y morar en él. ¿Ven cuánto nos ama el Espíritu Santo? Este "sobrecaer" nos recuerda lo que dice en el Génesis: "...y el Espíritu de Dios se movía* sobre la faz de las aguas" (Gén.1,2).

 *Del gr. "ἐπεφέρετο", [epeféreto]. "Επι+φαίρνω", [epi+férno], llevar sobre (moverse sobre en este caso)

Es decir, estoy por arriba y me muevo como controlando lo que pasa por debajo. Porque "se movía sobre la faz de las aguas" muestra que inspecciona las aguas. ¿Por qué las inspecciona? Para que sea dada la vida. Y para que esta vida sea mantenida tras su creación, porque el Dios Logos crea, el Espíritu Santo mantiene, y como dice muy bellamente dice san Ireneo, el Logos y el Espíritu son las dos manos del Padre. Con el Logos crea y con el Espíritu Santo conserva. 

El Logos nos creó y nos recrea, es decir, el Logos recrea con su naturaleza humana, y el mismo Logos que fue encarnado dice ahora: «Conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Paráclito no vendría a vosotros.» (Jn.16,7) Y viene el Paráclito, quien da por un lado el testimonio sobre el Logos encarnado, y por el otro para conservar la Iglesia, y para aumentar la Iglesia. Así, como entonces en la creación, también en la recreación está presente el Espíritu de Dios. 

Esto de "sobrecayó" es semejante a lo que sucedió el día de Pentecostés. Dice el Evangelista Lucas en el capítulo primero, en que describe Pentecostés. «Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados». Un ruido impetuoso dice, como un viento violento, tras el cual que a veces estallan algunas tormentas. Un viento fuerte que lo sacude todo. Así, el Espíritu Santo entró al aposento superior en que estaban los discípulos. 

Por lo tanto, se ve aquí que, llenó toda la casa en se encontraban, y que todos fueron llenos del Espíritu Santo. ¿Por qué os lo he dicho? Para que entendamos que  lo del viento impetuoso es similar a lo de "sobrecayó", muestra el ímpetu. Querí mostraros que incluso morfológicamente, el Pentecostés judío es el mismo que el Pentecostés de los gentiles [de las naciones] Y si quieren, este Pentecostés es esencialmente uno, equivalente e igual. No hay absolutamente ninguna diferencia.



Dios ama a judíos y gentiles por igual. Basta con que cada persona crea, sea judía o gentil y responda al amor y la invitación que Dios le hace. De hecho, como dice el apóstol Pablo, "el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad." (1 Tim.2,4)

Y como dijo Pedro a la casa de Cornelio, Dios no hace acepción de personas. Toda clase de discriminación, es cancelada. Blanco, negro, amarillo. Los humanos nos quedamos e insistimos en distinguirnos entre nosotros.
Dios no distingue entre nosotros. Precisamente por eso existe el sagrado apostolado cristiano, porque Cristo murió por todos por igual. Aquí se encuentra la igualdad de razas y géneros, donde el hombre y la mujer son iguales.

¿Sabéis que en el día de Pentecostés en el aposento superior eran ciento veinte hombres? Estaban los doce apóstoles, cuando eligieron al sustituto de Judas, y todos juntos, también estaba la Madre de Dios, ciento veinte en total.

Tanto hombres como mujeres. Y en la casa de Cornelio, eran tanto hombres como mujeres. Hermanos míos, ¿véis qué igualdad, entre hombre y mujer? Reciben todos por igual todo el Espíritu de Dios. El resto son elementos técnicos que diferencian al hombre de la mujer. Cuánto os pediría, os rogaría que entendiésemos esto. son elementos técnicos, si una mujer debe salir a trabajar, no, si tiene tales o cuales derechos. Prestemos atención a eso. No está allí la igualdad, porque existe una diferenciación. Ahora, si en esta diferenciación, ha entrado el egoísmo masculino y ha hecho abuso, en esto no tiene la culpa el Logos de Dios.

Si nuevamente la mujer quisiera saltar más allá de los límites que Dios le ha impuesto, esto es una testarudez y un egoísmo de la mujer. Cuando la mujer realmente conoce sus límites, como dice san Gregorio el Teólogo, y san Juan Crisóstomo lo dice, entonces, sin duda, habrá armonía entre el hombre y la mujer. La igualdad está en cuestiones de fe, de la aceptación de Dios y de la salvación.

No hay diferencia alguna, si, querida señora, quisieras superar al hombre, no lo superarás con esas actuaciones que dicta el feminismo, sino que lo superarás con tu virtud. Así como las mujeres portadoras de mirra fueron las primeras en recibir el mensaje de la resurrección de Cristo.

Sabéis que Platón, os dije esto ya, no hace referencia nunca a mujeres, ni siquiera nombres de mujeres en sus diálogos. Decimos Fedros, Fedón, Protágoras, no existen nombres de mujeres. Pero tenemos nombres de mujeres en los libros de la Santa Escritura. Pero sobre todo las mujeres deben servir al logos de Dios y ser iguales a los hombres en los temas de la aceptación de Dios, de la comunión con Dios. Veis, por favor, que el antiguo humanismo helénico no salvó a la mujer, cuando queremos volver al antiguo humanismo helénico, como volvió el renacimiento, el occidental, esta corriente occidental del renacimiento, regreso hacia el humanismo helénico, y hemos dejado el cristianismo. Esencialmente en estos humanismos la mujer es maltratada y el hombre sufre. Pero no lo entendemos.

Entonces aquí vemos realmente la igualdad. Y recibieron el Espíritu Santo, esto es lo asombroso, antes de ser bautizados, allí en la casa de Cornelio, algo que ni con Pablo sucedió. Dios ordenó que primero se realizase el bautismo y que después recibiesen el Espíritu Santo. En la práctica, es como sigue: Primero se lleva a cabo el misterio del bautismo, en el cual por supuesto el Espíritu Santo está presente que y es el oficiante (real) del misterio, pero sus dones los da mediante otro misterio, el misterio de la unción (crisma). Como aquí, no es sino el don del Espíritu Santo. Veremos un poco más adelante, cómo inmediatamente aparecen los dones de lenguas.
Lo cual muestra aquí, que esto precede al bautismo. Mientras que, Dios nos dijo, primero el bautismo y luego será la presencia del Espíritu Santo con el misterio de la unción para que la persona bautizada reciba los carismas, que son los dones del Espíritu Santo.

Pero aquí alguien ve que Dios legisla así estas cosas, pero él está fuera de cualquier tipo de legislador. Para mostrar que Dios es libre. Así, Dios se mueve libremente, no está comprometido por lo que legisla, pero sin embargo, está comprometido el hombre cuando Dios legisla.

Es digno de señalar sin embargo, que ha precedido a la catequesis. El Espíritu Santo sigue a la catequesis, precede al bautismo. ¿Por qué? Porque la catequesis será lo que hará conscientes a quienes recibirán el Espíritu Santo y el bautismo de qué es lo que recibirán. Quién es el Dios en cuyo nombre son bautizados y con quien en adelante tendrán comunión. ¿Veis qué importante es la catequesis? ¿Veis qué importante es? Por esta razón, el apóstol Pablo no bautizó, y el apóstol y Pedro no bautizó. Lo veremos brevemente a continuación, precisamente —no por menosprecio del misterio— sino porque esto podría hacerlo otro, como dijimos la última vez.

Ved lo importante que es la catequesis, qué gran cosa es el "kérigma"*, y debería ser el kérigma catequesis.

* Kérigma, del gr. "κήρυγμα" [kírigma]. Predicación, discurso, sermón, homilía, anunciación del logos de Dios, llevado a cabo por los enviados de Cristo y la Iglesia.



Este kérigma, el litúrgico si lo queréis, el que tenemos en la Divina Liturgia, debería tener dos dos piernas; una pierna será la catequesis, es decir, la información, conocer aquello en lo que vas a creer. Y la otra es el recordatorio. Lo que has conocido, debe ser recordado constantemente.

Y después de terminar el catecismo, entonces, como dice san Juan Crisóstomo, "sobrecayó" directamente el Espíritu sobre Cornelio, porque hubo catequesis, generó la fe, y alguien ve, como dice aquí el santo Crisóstomo, que el punto de partida, el todo, el principio, es la fe. ¿Has creído? Τodo lo demás viene después.

También observamos que en vistas a recibir el Espíritu Santo, atención a este punto, no precede ningún procedimiento judío. Por supuesto, esta cuestión ha sido planteada por los cristianos judaizantes, aquellos que se convirtieron al cristianismo del judaísmo, y decían que si quieres convertirte en cristiano, debes seguir el procedimiento judío, cuyo principal evento era la circuncisión. Así, si las cosas no eran como Dios las reveló, deberíamos primero convertirnos en hebreos y luego en cristianos. Este tema afectó a la entonces primera Iglesia. Y el apóstol Pablo, permítaseme la expresión, con estos cristianos anteriormente hebreos, escupió sangre. Escupió sangre. Les llama falsos hermanos, les llama perros, les llama obradores de la circuncisión. En vez de hombres de la circuncisión (del gr. "peritomí"), los llama despellejadores, desolladores, despellejadores (del gr. "katatomí"). Escupió sangre.

Y cuando fue a Jerusalén, le dijeron los otros apóstoles y los ancianos y los que se encontraban allí, "hermano, hemos oído que fuera hablas en contra de la circuncisión, etc.". Aquí, queridos, atended a esto, vemos al mismo Dios mediante una acción suya, responder a la incertidumbre de la iglesia. ¿Tenía razón Pablo? ¿Tenían razon los cristianos anteriormente judíos? ¿Quién tenía razón?

Tenía razón Pablo. Porque así le fue revelado, no era algo suyo. Pablo estaba divinamente inspirado, y ahora el Espíritu de Dios lo muestra esto. ¿Qué muestra? Que Cornelio y los demás que eran gentiles, idólatras, y por lo tanto no tenían la circuncisión, es decir eran incircuncisos, reciben el Espíritu Santo como los que estaban circuncidados. ¿Esto qué significa? Responde Dios ya. ¿Qué significa? Que puedes ser cristiano sin pasar por la tradición judía.

No dudará el apóstol Pablo en decir que en Cristo Jesús no es nada ni la circuncisión ni la incircuncisión, nada. Tuvieron alguna conexión en algún momento, ahora como modelos, son abolidos. Tenemos sólo el bautismo, lo veremos este punto más adelante. Por lo tanto, eres justificado sin pasar por la circuncisión. ¿Por qué insisto en ello? Porque queridos de otro modo la Iglesia, el cristianismo, sería una herejía del judaísmo, y nada más.

Pero la iglesia es una continuación del Antiguo Testamento. He dicho continuación, en que Dios hace que un sector quede anticuado y saca uno nuevo, esto que decimos Antiguo Testamento y Nuevo Testamento. El Antiguo Testamento, ¿quedó envejecido? Εn cuanto a la ley ritual y en cuanto a la circuncisión. En cuanto al resto, el Antiguo Testamento mantiene su validez. Que nadie piense que, algo que tantas veces os he dicho, que el Antiguo Testamento quedó anticuado y no nos interesa. El Antiguo Testamento, junto con el Nuevo, hemos de leerlo y estudiarlo, porque el Antiguo junto con el Nuevo constituyen la Sagrada Escritura.

Y también lo de "sobrecayó" (descendió) el Espíritu sobre todos los que oían el logos. Es decir, ¿sobre quiénes? ¿Sobre Cornelio? ¿Sobre los que estaban con él? ¿Sobre los seis judíos que acompañaban a Pablo? No. Sobre los seis judíos, no descendió el Espíritu Santo, porque lo habían recibido con el bautismo. ¿Pero sobre quiénes? Sobre los que estaban con Cornelio.

Cornelio, recordad, hubo llamado a sus parientes y amigos más íntimos. Tonifico lo de más íntimos, muchas veces lo he tonificado, porque quisiera deciros algo sobre esto también. ¿Eran todos los que estaban en la casa de Cornelio dignos de recibir el Espíritu Santo? En este momento, si suponemos que no estamos bautizados, y alguien hace un kérigma, una catequesis, y desciende el Espíritu de Dios sobre todos los presentes, ¿todos los presentes son dignos de recibir el Espíritu Santo? Es decir, no hay alguno distinto en cuanto a la fe, alguno que diga, "yo, no creo; escucho, pero no creo. ¿O tal vez debido a los muchos, —o algunos pocos que podrían no creer— recibieron también el Espíritu Santo? No. Nada de eso.

He tonificado lo de amigos más cercanos, son aquellos que tenían una buena voluntad. Estos trajo Cornelio a su casa. El Espíritu Santo aquí no hace favores. Debían recibir todos el Espíritu Santo, pero todos los presentes debían ser hombres que tuviesen fe. No había dentro ningúno que no creyese. No había nadie. Atended este punto, porque alguien podría decir: "Mira, todos lo recibieron, podía haber alguno que no creyese" No. El Espíritu de Dios se encargó de que no estuviesen los que no debían estar. Porque había de existir una uniformidad.

Un pequeño ejemplo, es de san Cosme de Etolia. Una profecía suya (la 112º). Una vez hablaba en Cefalonia. Y un momento dice a un oyente: "decidles a los ídolos aquellos que no vengan aquí, que se marchen. Eran cuatro señoras de la aristocracia, que también querían ir a escuchar el kerigma de San Cosme de Etolia,  pero iban vestidas de un modo extremadamente extraño y sofisticado. Y San Cosme no las quería. 

Y con su clarividencia las ve en su casa que se preparan para venir. Las llamó ídolos porque se harían a ellas mismas un ídolo. Y ve y diles que no vengan. Si esto sucede dentro de un grupo, donde estas mujeres finalmente estaban bautizadas, ocurrió en un encuentro con san Cosme de Etolia, ¿cuánto más debería ocurrir esto en la casa de Cornelio, donde no debería haber nadie que dijese, no acepto la predicación del Evangelio? Así el Espíritu Santo, ciertamente impidió a aquellos que  no deberían ir.  

Y pasamos a un nuevo pasaje. Versículo 45, siempre en el capítulo 10: «Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu»

Se quedaron atónitos, ¿quiénes? los de la circuncisión, es decir, los seis acompañantes de Pedro. Estos eran hebreos y se habían convertido en cristianos, lo escribe intencionadamente aquí el Evangelista Lucas para marcar la diferencia entre Pentecostés de la circuncisión el Pentecostés de la incircuncisión. Los que estaban con Pedro, seis hermanos de Jope. Se quedaron entonces atónitos de también sobre las naciones, sobre los idólatras, se derramase el don del Espíritu. Lo veremos un poco más abajo.

Estos seis entonces se quedaron atónitos. Tenían sus razones. Vivían bajo el espíritu aquel que tenían todos los cristianos anteriormente judíos, que primero tenías que recibir la circuncisión, y después te convertirías en cristiano. El apóstol Pedro, inspirado por Dios, no se asombró. Y vivió toda la historia de Cornelio. Cómo se le apareció el ángel, tuvo la visión el apóstol Pedro, cómo vinieron los enviados por Cornelio, vivió todo este acontecimiento. Así, no se asombró.

Escribe el apóstol Pablo en su Epístola a los Romanos. Está en el capítulo 4, entre los versículos 9 y 12: 



"Porque decimos que a Abraham le fue contada la fe por justificación y como virtud". Justificación tiene un amplio sentido, en principio quiere decir justicia. Después quiere decir virtud, y depués quiere decir justificación. Que Abraham fue justificado por la fe; así decimos. ¿Cómo, pues, le fue contada?, pregunta el apóstol Pablo. 
¿Cómo le fue contada su fe como justificación, estando en la circuncisión, o en la incircuncisión? Porque Abraham venía de Mesopotamia, no existía este asunto. Fue a la tierra de Canaán, y allí le dijo Dios que se circundase. Cuándo entonces, dice, recibió esto?  No en la circuncisión, sino en estado de incircuncisión fue justificado Dios por Abraham. «Y recibió la circuncisión como señal, como sello de la justicia de la fe que tuvo estando aún incircunciso; para que fuese padre de todos los creyentes no circuncidados, a fin de que también a ellos la fe les sea contada por justicia;». Es decir, no sucedió antes la circuncisión de su justificación, sino que sucedió después. Es decir, dice el Libro del Génesis, y aquí se puede ver cómo interpreta el apóstol Pablo, que tiene el Espíritu de Dios, y cómo interpretan los rabinos: "Y le fue contado a Abraham esto que hizo como justicia, como justificación, como virtud". ¿Cuál? La fe. Creyó Abraham, y le fue contado como justicia. ¿En qué creyó? En lo que le dijo Dios: «Vete de la tierra de Mesopotamia, de tus familiares, de tu tierra, y ven a vivir donde yo te diré». Esto era una fe, Abraham fue justificado por la fe. Y viene la circuncisión mucho más tarde.

Como dice el apóstol Pablo, como señal recibió la circuncisión como el sello de justificación por la fe. La circuncisión no presupone la salvación, pero quiere decir sello, validación, que Abraham fue justificado. Señal de que Abraham fue justificado. Los hebreos lo entienden de modo contrario, que serás justificado cuando seas circuncidado.  

El apóstol Pablo dice:"No, cuando creas, serás justificado". Y la circincisión es la señal; tal como el bautismo. Puedes ser bautizado, como Simeón el magor fue bautizado, pero no fue salvado. Puedes ser bautizado, pero no ser salvado. Y por lo tanto, el bautismo es la señal de que eres reconocido, debido a que precede la fe.

Como con Cornelio. Él creyó, y sigue el Espíritu Santo, es justificado, y luego el bautismo, como señal de que entró dentro de la Iglesia. ¿Veis, por favor? ¿Veis qué importante es esto?

Abraham se convierte en padre de todos los que creyesen a lo largo de la historia. ¿Has creído? Serás salvado. Atended, sin embargo. Este "has creído-serás salvado",  no anula lo siguiente. Es simplemente el punto de partida, para que tenga lugar lo siguiente. Esto por un lado; y por el otro, esto de "has creído" tiene condiciones. ¿Por qué envió Dios al apóstol Pedro a la casa de Cornelio? ¿Por solemnidad? ¿O para que enseñase de modo exacto el contenido de la fe?

Por qué lo digo esto; hoy no hay muchos heréticos, y de hecho en el sector del protestantismo, que te dicen, con que creas estás salvado, es suficiente. No es exactamente así, queridos. Hay unas condiciones. En principio que la fe sea correcta, y después seguirá el resto. Cornelio fue bautizado, no puso a un lado el bautismo. No fue abolido el bautismo. Lo digo porque el tema de la fe hoy ha sido terriblemente maltratado los heréticos. Y digo de nuevo, sobretodo los protestantes.   

Fijaos en el verbo "se derramase", del verbo derramar, o ser derramado en forma pasiva.*

* «"...de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu"». Pone ejemplos aquí del verbo derramar, pero en idioma griego el significado es distinto al español.

Son expresiones para mostrar la cantidad abundante. Así que el verbo "se derramase" el don del Espíritu, muestra que dio de un modo muy rico y abundante los dones del Espíritu Santo. Muy rico y abundante, porque el Espíritu Santo será quien bautice ahora a Cornelio. Es decir, Él es el oficiante, el ministrante. Pero una cosa es el sello que pondrá de la pureza de que pertenece a Dios —con el bautismo— y otra cosa son los dones. Son dos cosas diferentes, os recuerdo de nuevo, el bautismo y el crisma, estos dos misterios.


«Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios. Entonces respondió Pedro:», etc. (10,46-47)

Porque los oían, ¿quiénes oían? En principio entre ellos era el asunto. Pero los escuchaban los seis judíos que estaban con Pedro. Hablar en lenguas, y con las lenguas que hablaban, glorificar a Dios. Prestad atención. Los mismos resultados que Pentecostés. Como os dije, ninguna carencia en ninguna parte estás. ¿Cuál fue el primer don o carisma del Espíritu Santo, que recibieron en el aposento superior los discípulos? El hablar lenguas. Y el hablar lenguas también aquí. ¿Después cuál más? Un entusiasmo. Aquí dice, con las lenguas alababan a Dios, un entusiasmo. En el aposento alto con los apóstoles y los otros judíos, y en la casa de Cornelio. 

¿Qué observamos? Que a partir del resultado se mostró la verdad del discurso sobre el nombre de Jesús Cristo. ¿Ah, entonces Cristo es verdadero? ¿No dijo esto el apóstol Pedro cuando hizo su primer discurso a la multitud? Que si Cristo no era verdadero, ¿entonces cómo el Padre envió el Espíritu Santo del cielo? Entonces Jesús Cristo debía no ser un engañador, como vosotros lo entendísteis, sino verdaderamente Hijo de Dios y Dios. Fue ascendido en la Ascensión y desde allí envió el Espíritu Santo. Así también aquí. Podríais decir, como si les dijese a los que estaban con Cornelio, que Jesús Cristo, el que habéis oído que crucificado, es perfecto Dios y perfecto hombre. Cristo lo dijo del siguiente modo: «Pero cuando venga el Paráclito, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre y a quien yo les enviaré de parte del Padre, él dará testimonio acerca de mí.» (Jn.15,26) 

Os decía entonces en los primeros capítulos que hicimos sobre el Libro de los Hechos de los Apóstoles, hace dos otres años, doy la enorme importancia en este punto. Si alguien me preguntase, ¿por qué motivo fue escrito el Libro de los Hechos?, os diría —desde luego por muchos motivos se escribió este libro—, pero si tuviésemos que decir sólo un motivo principal, os diría: el Libro de los Hechos fue escrito para "mostrar a partir de los hechos el tetimonio del Espíritu Santo sobre la Persona de Jesús Cristo. Esto es enorme, porque los discípulos dieron desde luego el testimonio en la historia. Hoy podríamos decir, "¿qué hacemos?". Pero el Espíritu Santo, en cada época, da su testimonio sobre la Persona del Espíritu Santo. Basta con que recibamos a Jesús Cristo, entonces recibimos también el Espíritu Santo.

Y entonces, queridos, tenemos el fenómeno de los mártires durante todos los siglos y durante todas las épocas. ¿Qué significa esto? Das tu sangre, das tu vida, por una persona, de la que no estás seguro? Viene el Espíritu de Dios a darte el testimonio interior sobre el verdadero Jesús Cristo, que es el Hijo de Dios.

Así, el fenómeno de Pentecostés, o si queréis el acontecimiento de Pentecostés está  ya permanentemente en la Iglesia. Cuando más tarde, aproximadamente unas doce personas, fueron a Éfeso, teniendo sólo el bautismo de Juan, y recibieron el bautismo cristiano del apóstol Pablo, aparecieron los mismos fenómenos. Es decir, tal como en Pentecostés, tal como con Cornelio, así también con estos "aproximadamente doce" en Éfeso. Ellos también hablaban lenguas extranjeras, etc.       

Versículo 47: «Entonces respondió Pedro: ¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros?». Es decir, dado que ellos creyeron, aunque no circuncidados, y recibieron una señal visible tan viva, mediante la cual se observa claramente que esto fue aceptado por Dios, porque él envía el Espíritu Santo. ¿Quién podría obstaculizarlos para no ser bautizados? 

Y sin embargo, cuando se enteraron en Jerusalén de este acontecimiento, —esto lo veremos de nuevo el año que viene, si Dios quiere y volvemos aquí, y continuamos con nuestras homilías—, le llamarán como modelo al apóstol Pedro los de Jerusalén. "—Ven aquí. ¿Dónde has ido? ¿Has ido a la casa de un idólatra? ¿Y has dormido allí? ¿Y les has bautizado a ellos?". Y el apóstol Pedro, con todo detalle, expondrá todo lo que pasó en la casa de Cornelio. Su visión, la visión de Cornelio, etc. Tendrá los testigos, los seis judíos de Jope. Y luego se tranquilizarán y dirán: "Bueno, ya que Dios ha aceptado a las naciones, nosotros qué tenemos que decir.  

Veis que hay algunas cosas inusuales. A veces queremos imponer nuestra opinión, más de lo que Dios quiere. Cosa inusual y extraña. Es como una arteriosclerosis que a veces puede pasarnos, cuando a veces nos llaman cristianos celosos, entusiastas.  Atención, hemos de ser celosos con el sentido de ser cristianos correctos, ortodoxos, pero no con el sentido de fanáticos. Hay algunas cosas que las muestra el mismo Dios dentro de la Iglesia, su Espíritu no ha parado de acturar dentro de ella. No sabemos qué puede mostrar Dios mañana. Lo que Dios muestre no será contrario a las Escrituras, sino que será conforme a las Escrituras. Quizás entonces lo entendamos esto. Pero si somos tercos personas obstinadas, porque estas personas crean problemas en la Iglesia, entonces sucederá lo que sucedió entonces con los ancianos en Jerusalén y con el apóstol Pedro. 

Pero aquí es notable, como señala Ecumenio, que el apóstol Pedro no dijo "¿qué necesidad tenemos de agua", cuando descendió el Espíritu Santo sobre ellos. No dijo, "no es necesario que sean bautizados", una vez que ya vino el Espíritu Santo, porque sabía que dentro del bautismo tienen lugar señales divinas. Sepulcro, muerte, resurrección y vida. Primero se realizó una cosa, luego otra; derecho de Dios. Primero el Espíritu Santo, después del bautismo. ¿No es Dios libre? Lo hemos dicho.  

Por lo tanto, hemos dicho que quedan comprometidos sólo los hombres, Dios no está comprometido. El Señor, ¿qué dejó para su Iglesia como compromiso? Creerás, serás bautizado, y luego recibirás el Espíritu Santo. Así lo dijo el Señor, se lo dijo a Nicodemo: "Amén, amén, te digo. —Te aseguro—. A menos que uno nazca de agua y Espíritu, primero del agua y luego del Εspíritu, no puede entrar en el Reino de Dios. No puede entrar en su Reino, no es salvado. ¿Habéis visto? Primero el agua, después el Espíritu. Va primero el bautismo (la inmersión).   

Y cuando les dijo a los discípulos, "Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo..." (Mt. 28,19). Procederéis con el bautismo, independientemente de si yo quisiera alguna vez crear un orden distinto, que preceda el Espíritu Santo al bautimo.  

Dice Ecumenio, que esto lo sabía el apóstol Pedro —lo escribe además el apóstol Pablo— os dije seguro que tendremos toda la Santa Escritura para ver estas cosas un poco mejor, que el bautismo es un símbolo de muchas cosas. El apóstol Pablo lo dice así en su epístola a los Romanos: «¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él.» (Rom. 6,3) ¿Lo sabíais esto? Que los que hemos sido bautizados, hemos sido bautizados en la muerte de Cristo. Fuimos sepultados juntamente con él por el bautismo en la muerte. Entramos en la misma tumba, con él, con el bautismo. El bautismo y la pila bautismal son muchas cosas, queridos. Aquí es una tumba, una sepultura, el bautismo; y Cristo fue sepultado después de morir y tú debes morir en cuanto a tu vida anterior, para que nazcas con tu vida  espiritual. Para que, tal como Cristo fue resucitado de entre los muertos, por la gloria del Padre, así también nosotros caminar en una vida nueva. Hemor de ser resucitados del sepulcro, donde murió el antiguo hombre, y caminar, vivir una vida nueva. Por eso vemos que es muy necesario, lleno de símbolos, el Santo Bautismo. 

«Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección» (Rom.6,5). Esto de plantados juntamente con él tiene muchísima importancia. Soy plantado, y de ahí broto, crezco, etc. Cristo murió y nosotros con él. Cristo resucitó y nosotros con él. Si no somos bautizados, aunque el bautismo constituye un símbolo, —Cristo lo dijo explícita y claramente—, en el Reino no entramos. Por eso se considera el bautismo muy importante y nuestra Iglesia, como saben, permite —ante una gran necesidad, se entiende— que el bautismo pueda ser realizado por un laico. Un niño que muere, sin bautizar, ha nacido y ahora va a morir, también puede ser bautizado por un laicoon , con la condición de que este laico esté bautizado.     Hay una persona no bautizada no puede bautizar a un niño, ha de estar bautizado.  

Y esto queridos, deben saberlo, cuántas veces o he dicho, cada año os lo digo,  tengan cuidado, un niño que nace, o en casa o en otro lugar, vamos a bautizarlo. Es decir, y si vemos que se está muriendo, que hay peligro, no hagamos bautismo en el aire, ¿cuántas veces lo he dicho esto? No levantemos al niño en el aire, diciendo es bautizado el siervo del Señor "tal", en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Y si no podemos bautizar, sumergir al niño, esparcimos agua sobre él. Y no en el aire. Claro, y allí, así ha prevalecido, pero es mucho mejor que utilicemos agua. Es bautizado el siervo del Señor, en el nombre del Padre, le echamos agua, y del Hijo, segunda vez, y tercera aspersión, y del Espíritu Santo. "Para que sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros" (Hech.10,47), dijo el apóstol Pedro. Es decir, de modo semejante. 

Ninguna diferencia entonces entre judíos y nacionales. Diríamos aquí que tenemos, queridos, el Pentecostés de las naciones (de los gentiles), por eso se escribe con tanto detalle, y yo os hablo con tanto detalle; o mejor tenemos un único acontecimiento de Pentecostés, sólo uno, en dos puntos de tiempo. Cuando fueron bautizados los aproximadamente doce en Éfeso, en tres puntos de tiempo, cuando tiene lugar esto dentro de la historia, en múltiples puntos de tiempo. Un acontecimiento, el de Pentecostés.

Versículo 48: "Y mandó bautizarles en el nombre del Señor Jesús. Entonces le rogaron que se quedase por algunos días." Ordenó el apóstol Pedro que fuesen bautizados en el nombre del Señor, y entonces le rogaron que se quedase por algunos días con ellos. ¿Quién ordenó? El apóstol Pedro. ¿Por qué? Οbviamente, —aquí hace falta algo de filosofía— cuando ordena, significa que no tarda, que otros han de ser bautizados. Probablemente fueron bautizados compañeros de los seis bautizados. 

De todos modos, el apóstol Pedro no bautiza, como tampoco Pablo. Escribe en su Epístola a los Corintios: «Doy gracias a Dios de que a ninguno de vosotros he bautizado, sino a Crispo y a Gayo» (1Cor. 1,14). Recordó: «También bauticé a la familia de Estéfanas; de los demás, no sé si he bautizado a algún otro» ¿Por qué? «Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio». Aquí es característico esto. No menosprecia el misterio del bautismo. Estaba sin embargo como estandarizado el misterio del bautismo. La divina Liturgia, ¿no esta también estandarizada? No decimos ni una palabra de más, ni una palabra de menos en la divina Liturgia. Por lo tanto, un hombre, cuando aprende técnicamente  la realización de un misterio, —se entiende teniendo el sacerdocio— ¿no puede realizar el misterio del bautismo, el misterio de la divina Liturgia? Sin duda que sí. Sin embargo, cualquiera podría realizar el kérigma? No es que el apóstol Pablo subestime el bautismo, sino que tiene obras mayores por hacer que el bautismo. 

Os decía el lunes pasado, porque me dicen muchas veces, léame una oración de exorcismos, por ejemplo. Y yo os digo, id al principal (párroco) de vuestra parroquia, que os las lea él. Y me decís, "no, no, usted". ¿Qué tengo, una tonelada más de sacerdocio, o de dignidad? No queridos. Entonces, si tuviésemos que estar leyéndoos exorcismos y otras cosas, ¿cuándo quedará tiempo para el va para el kérigma? Así que no nos asignéis cosas entonces que otros hermanos puedan hacer. Y nosotros haremos lo que quizás otros no podrían hacer.

Queridos he de deciros que bautismos completos, sólo he hecho uno en mi vida. He asistido como sacerdote acompañante muchas veces, digo la catequesis y cosas realcionadas, pero bautismo como principal he hecho solo uno entoda mi vida. En Argyropouli, una vez no había sacerdote e incluso me dije, ¿cómo lo haré? Porque no sé bautizar. Pero de todos modos quiero decir que otros sacerdotes compañeros, porque bautizan, saben hacerlo. Dios llama a cada uno para un servicio en la Iglesia. 

Pero, ¿por qué dice Pablo dice, "doy gracias a Dios porque no he bautizado a ninguno", como sintiéndose orgulloso por ello. Probablemente había algunos peligros, porque si alguien era bautizado por Pablo, se jactaría de que había sido bautizado por Pablo, como si Pablo tuviese algún privilegio particular para bautizar.

Hermanos, sea el sacerdote principal de vuestra parroquia, sea   Por. Transferencia de. Que aparecí por. Como si Pablo dijera que no hay privilegio especial. Bautizar. Mi hermano. Dijo el vicario de tu parroquia, que es de la escuela primaria, quizás realice la Liturgia, o el Patriarca, es lo mismo. ¿Lo habéis oído? Es lo mismo. Porque quizás diga alguno, "va a hacer la divina Liturgia el Patriarca y no es lo mismo"... Es lo mismo. Esto temía Pablo, por esto da gracias a Dios por no haber bautizado, para que no dijesen que tenía algunos privilegios particulares en la ejecución de los misterios. 

Y también, para que el bautismo de otros no se considerase inferior al que Pedro o Pablo. Además, cuando muchas veces decís, iremos allí al bautizo y no allí, porque a veces las oraciones las dice un poco mejor, etc. El misterio, es misterio. Pero también había un peligro, que era el siguiente: dice el apóstol Pablo a los corintios, "para que no diga nadie que yo he bai¡utizado en mi nombre".Y mucho fue justificado por este temor el apóstol Pablo. Fue justificado ante muchas cosas. Y dirá a los corintios, «¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿O fuisteis bautizados en el nombre de Pablo?». Ciertamente no. 

¿Qué dijo el apóstol Pedro? «Y mandó bautizarles en el nombre del Señor Jesús», en el nombre del Señor Jesús Cristo, es decir de Dios, en el nombre del Santo Dios Triádico. De este modo se da testimonio del Santo Dios Triádico, y particularmente de Jesús Cristo. Y entonces dice «le rogaron que se quedase por algunos días» con ellos. ¿Para qué quedarse algunos días con ellos? Para completar la catequesis

Y aquí primero, no se había completado, así que el catecismo debía completarse, y así se ve, queridos, que los que estaban con Cornelio tenían sed de aprender el logos de Dios. Y aprenden sobre Jesús Cristo. Y el apóstol Pedro se quedó con ellos unos días para apoyarlos en la fe y en el conocimiento de Jesús Cristo.

Buen verano. 


 

Fuente: https://www.arnion.gr/mp3/omilies/p_athanasios/prajeis/prajeis_112.mp3 

 

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