Homilías del Archimandrita Athanasios Mitilineos sobre el Libro de los Hechos de los Apóstoles. [Fecha de la homilía: 07-02-88]
«14 Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había recibido el logos de Dios, enviaron allá a Pedro y a Juan; 15 los cuales, habiendo bajado, oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu Santo; 16 porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente habían sido bautizados en el nombre de Jesús. 17 Entonces les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo». (Hechos 8,14-17)
Seguimos con el Libro de los Hechos de los Apóstoles, capítulo 8, versículos 14 y 15. Aquí encontramos un elemento sobre el sagrado apostolado, que Jerusalén es ya considerado centro apostólico.
Vemos que enviaron a los samaritanos, allí donde el diácono Felipe había anunciado el Evangelio, a Pedro y a Juan. ¿Quiénes les enviaron? El Cuerpo de los Apóstoles. Os ruego queridos que atendáis particularmente a este punto, es más vigente y contemporáneo que nunca antes, como veremos a continuación. Es un valioso pasaje, porque muestra que no se envía a nadie como una persona individualmente, sino como un cuerpo.
Así, si el apóstol Pedro fuese superior a los demás apóstoles, está claro que no tendría la necesidad de ser enviado por alguien, sino que él sólo se organizaría e iría a realizar este apostolado. Como claramente dice el Libro de los Hechos, "los apóstoles enviaron allá a Pedro y a Juan". ¿Quién los envió? El Cuerpo de los Apóstoles. Entonces, no es el apóstol Pedro superior a los otros apóstoles, sino que el órgano superior es el Cuerpo Apostólico.
¿Por qué es importante el tema? Porque hoy tenemos la llamada primacía del obispo de Roma, es decir del Papa. Él propone su primacía. Esta primacía fue propuesta desde hace bastantes siglos, después fue establecida mediante "concilios" la primacía y la infabilidad del obispo de Roma. Es decir, que lo que él dice, no contiene errores. Es sabido que todos podemos cometer errores, pero la Verdad no está en las personas, sino de nuevo en el Cuerpo de la Iglesia. Lo que la Iglesia mediante concilios ha establecido y proclamado. Esto admitimos.
No tiene entonces la verdad una persona A o B, sino la Iglesia tiene la verdad.
Tanto la primacía como la infabilidad han creado una brecha entre Oriente y Occidente. Y en nuestros tiempos hay una intensa actividad, como es sabido, sobre la unión de las iglesias. De hecho, recientemente hemos visto cómo nuestro Patriarca, acude a Roma, al igual que su predecesor, teniendo relaciones con el Vaticano. Y los cristianos se preguntan y dicen: ¿Qué se debe hacer? ¿Qué significa esto? Algunas cosas no son agradables, para algunos sí, tal vez no comprenden algunas cosas. Yo al menos recibo muchas dudas.
Espero que esto que decimos, naturalmente no agotaremos con ello el tema, simplemente lo que obtengamos a partir de la interpretación del texto sagrado. Espero que esto sea una respuesta a las continuas preguntas que recibo, las que respondemos los lunes. Diríamos que aparte de la acumulación de posiciones heréticas que ha acumulado occidente a lo largo de los siglos, estas posiciones convierten sin embargo a la llamada iglesia católica romana en una iglesia secularizada.
Yo no quisiera detenerme en esos temas que han tomado una postura herética, —como con el tema Filioque, entre tantos otros—, no quisiera sin embargo detenerme mucho en esto, porque ni tenemos tiempo, ni poseemos una competencia especial en ello. Me gustaría detenerme solo en este punto de la iglesia secularizada de occidente. Pienso que esto es de una importancia primordial. Porque iglesia secularizada quiere decir iglesia que ya no salva.
Ahora bien, también he de deciros que la Iglesia aquí está experimentando una ascedente secularización, y debemos estar despiertos en cuanto a este punto. Desearía y quisiera que fuera así, el logos de Dios siempre "incircunciso", que no esté secularizado para que pueda salvar. Es decir, no existiría mayor pecado por mi parte que el que os ofreciese un logos [discurso, plática, homilía] de Dios secularizado. Es el pecado más grave. Porque ante cualquier otro pecado que haga o que hagáis, podemos ser perdonados. Pero si secularizamos el logos de Dios y la Iglesia, ¿cómo seremos salvados? Porque, ¿de qué modo somos salvados? Mediante el logos de Dios y mediante la Iglesia. Si estas dos son secularizadas, ¿cómo seremos salvados? No tenemos el modo.
Cuando decimos secularización, queremos decir lo siguiente: cuando introducimos elementos seculares dentro de la Iglesia, y estos elementos formen parte y protagonicen el funcionamiento de la Iglesia. ¿Cuáles son estos elementos seculares? Uno de ellos, el cual destaca sobre todo el resto, es que la llamada iglesia católico-romana de occidente constituye un Estado, cuyo dirigente, el obispo de Roma, es al mismo tiempo dirigente del Estado. Si va a algún lugar, a cualquiera sobre la tierra, no le ofrecerán honores como dirigente eclesiástico; pοdrán serle atribuídos o no, depende; si va a un país no cristiano, pueden serle rendidos honores como un líder no religioso, va a China, va a Japón... pero debido a que es dirigente de un Estado, se le rinden honores de jefe de Estado. Desde luego, es un país de poca extensión, es una pequeña parte de Roma.
Tiene todas las características de un estado: cuerpo diplomático, tiene ministros, etc... lo que tiene un estado. Tiene relaciones diplomáticas con todos los países de la tierra, tiene Ministerio de Exteriores, Ministerio de Interiores, etc.
Esto ahora, desde luego, es el punto de salida de la secularización de toda la Iglesia. Cabe señalar que los sagrados cánones prohíben tajantemente que el dirigente [líder, guía, principal] eclesiástico sea al mismo tiempo dirigente político o secular. Tajantemente prohibido. No puede tener alguien estas dos autoridades; tendrá la una, o tendrá la otra. He de hacer un pequeña apreciación, que una cosa es el etnarca, es decir cuando un obispo o arzobispo o patriarca, en en determinado momento en una región geográfica que ha sido esclavizada por enemigos, y este pueblo que está esclavizado no tiene ya el modo de ser gobernado, entonces un líder religioso asume, diríamos, el gobierno —siempre bajo ocupación, se entiende— de este pueblo. Esta es la autoridad del etnarca. No es sin embargo una persona política. Simplemente es una persona que en una situación de necesidad protege al pueblo de Dios.
Este fenómeno lo teníamos y lo tendremos en la historia, mientras siga la historia, cuando los territorios bizantinos fueron ocupados por los árabes. Como Damasco, con san Juan Damasceno, quien anteriormente tenía un cargo político, antes de ser ordenado monje. De hecho le acusaban de esto, porque esra cristiano, y estaba bajo autoridad y gobierno maometano, etc. Entonces para que el pueblo de Dios pueda ser gobernado, sólo esto. Como eran hicieron los patriarcas de Constantinopla durante la ocupación turca, es decir cuando no teníamos estado griego. Y los patriarcas desempeñaban un doble papel; pero como etnarcas —no porque promovían levantamientos o similares—, sino porque protegen a este pueblo que no tiene gobierno, ya que está bajo ocupación.
Pero cuando, como era en el caso del predecesor de Chipre Makarios, asume autoridad política, esto es inadmisible. Es inadmisible.
Ahora bien, cuánto puede costar esto desde un punto de vista político o no, no importa. Lo que importa es que el líder religioso no puede ser un líder político ni secular. Esto, queridos, debemos entenderlo, es necesario. Así como un sacerdote no puede ser presidente de una Comunidad, o alcalde... Está prohibido por los sagrados canones de nuestra Iglesia. Esto, por supuesto, empieza a tener consecuencias. Porque la secularización no se detiene aquí.
Secularización significa que empieza a introducirse el mundo, es decir la mentalidad mundanizada o secularizada, en la Iglesia. En pocas palabras, quiere decir: no ser cristianizado el mundo, sino ser mundanizada la Iglesia. Entonces cuando secularizamos la Iglesia, se llama secularización. Dicho de otro modo, no corregir nuestras vidas con el Evangelio como base, sino modificar el Evangelio con base lo que vivimos.
Es lo que escuchamos con tanta frecuencia en nuestra época, como cuando dice alguien, "¿habéis visto qué buena homilía ha hecho?". Y, ¿en qué se basa para decir esto de "buena"? Se basa en que podía captar elementos, que le permitían aplicar fácilmente el Evangelio a la realidad moderna, y no la realidad moderna al Evangelio.
Viendo un periódico local de aquí, con fecha antigua, encontramos una homilía de nuestro obispo hacia la comunidad, comentando algunos próximos proyectos. "Qué buena homilía" se comentaba, pero esto ya no es actual. Hablaba de ayuno, hablaba de contención, de cruz, de evangelio... pero estas cosas no tienen cabida ya hoy en día. Estas homilías sobre el Evangelio hoy en día se han secularizado, y una homilía así no salva jamás. Por eso os dije, recibimos ataques del mundo.
Una vez hace unos 25 años daba una homilía, en la aviación. Desde entonces han cambiado muchos mandos. Me envió allí el obispo, la homilía era sobre abstinencia y moderación en soldados. Cuando terminamos, viene el comandante y me dice, sabes, —era cuando el hombre había ido a la luna—, el hombre ha llegado a la luna. "Sí", le digo. "Sabes, el Papa de Roma dice esto y lo otro...". "¿Y por qué me cuenta esto?", le digo. Iba poco a poco, para decirme que lo que dije a los soldados sobre pureza, abstinencia y moderación, está anticuado. Le digo, "perdóneme, pero se equivoca"; no puede adaptarse el Evangelio a la moralidad de una época, y sí la moralidad de una época al Evangelio.
El indicador, el referente, no es la época, sino el Evangelio. Creo que se ha entendido qué significa Iglesia secularizada. Entonces si una iglesia puede moverse así, y aplicar algunas cosas, —que sean aplicables—, no deja de ser una Iglesia salvada. He dicho aplicables, porque está claro que existen algunas cosas que no pueden ser ignoradas en su época. En este momento, tenemos electricidad; en la antigua Iglesia no tenían, probablemente usaban velas. El que ahora tengamos esta iluminación, ¿no es algo importante para dar luz a los hombres que entren y vean, puedan leer y moverse, etc..., para realizar el Misterio de la Divina Eucaristía? Si ahora aparte de velas, usamos bombillas, ¿en qué perjudica esto?
Esto no es secularización, simplemente la Iglesia, en su curso histórico, adopta elementos que pueden ayudar. Se utilizará también el avión, el tren, el coche... esto no es secularización. Habéis entendido qué significa el término, pero un fiel cuando sabe que esto no es dañino y es adoptado por la Iglesia, pero que alguna vez pueden llevar —porque el hombre olvida— a una secularización que no salva, existen ocasiones en que niega también estos elementos.
Se me permitirá decir lo siguiente. Puede acostumbrarse alguno a estas cosas no dañinas... como las casetes que tenemos, ¿no es un elemento cultural de esta época? Lo utilizamos, no es dañino. Si viene mucha gente, y los de atrás del todo no oyen, y utilizamos un altavoz, ¿es esto pecado? Claro que no. Pero si nos acostumbramos a esto, y nos gusta, entonces muchas veces, y sin entenderlo, comenzamos a secularizarnos.
Un pequeño ejemplo: alguien va siempre en coche a un sitio. Si alguna vez dice, esta vez iré caminando. ¿Qué hacemos? Lo que por sí mismo no es malo, pero puede ser ocasión para mí, para disfrutar de una comodidad no necesaria y, en consecuencia, de la secularización de mi vida, debo detenerlo, pararlo cada cierto tiempo.
[20:55... Aquí pone otros ejemplos de secularización, en el ejécito, en la escuela... no relevantes en cuanto al tema central.]
[...24:20] Por eso hemos de "romper" [detener, parar] en cada época, no sólo nosotros los clérigos, vosotros también los laicos, todos nosotros, "romper" algunas cosas que al final me ayudarán a no aceptar las comodidades.
El ayuno es un elemento importante. Me "rompe" el divertimiento, me "rompe" el bienestar, me "rompe" la búsqueda de satifacción. Cuando digo ayuno sin aceite, empezamos ahora la Gran Cuaresma. ¿Veis? Y no es secularizada la Iglesia. Pero mucho he dicho.
Así entonces, aparte de estas posturas heréticas que tiene la Iglesia de Roma, —tiene el espíritu secularizado, lo tiene, desafortunadamente—, y entre las comunidades protestantes, ellos no han sido ni siquiera Iglesia, y me pregunto cómo podríamos tener diálogos con ellos, no lo puedo entender; hay algunas cosas que son inexplicables para mí.
No son Iglesia, porque la Iglesia está constituída por el Misterio de la Divina Eucaristía, lo cual no existe allí. ¿Por qué no existe? Porque no existe el Misterio del Sacerdocio. Y una vez que no existe el Misterio del Sacerdocio ni el Misterio de la Divina Eucaristía, no existe Iglesia. ¿Lo habéis oído? No existe Iglesia. Erróneamente se utiliza el término "Iglesia protestante". No son Iglesia. ¿Qué diálogo podemos hacer con ellos, y cómo, y por qué....?
Queridos, todas estas cosas son extrañas, por eso hace falta muchísimo cuidado. Por eso os decía que este pasaje [Hechos 8,14] es muy valioso, es un pasaje clásico para demostrar que no existen primados en la Iglesia. Porque el obispo de Roma no quisiera mantenerse "simplemente" en el carácter administrativo. Es una Iglesia, permanecerá en su carácter administrativo, como la Iglesia en Atenas, o la Iglesia en Alejandría. No, sino que desea, y lo ha demostrado, inflexiblemente, que quiere subyugar y esclavizar a todas las demás Iglesias.
Así, diríamos: ¿En qué se basa Roma para mantener la primacía y la infalibilidad? En el apóstol Pedro. He deciros que existen algunos escritos falsificados, los llamados "Pseudoclementinas o escritos pseudoclementinos", que son muy extraños, son falsificaciones, y en ellos se basa Roma para sustentar su primacía.
Preguntamos: ¿Quién fundó la Iglesia de Roma? Se nombra al apóstol Pedro; pero el apóstol Pedro, cuando fue a Roma, no fundó la Iglesia de Roma, sino que ya existía antes. Cuando el apóstol Pablo envió su Epístola a los Romanos desde Corinto, no había ido a Roma ningún apóstol. Ni Pedro, ni Pablo. Lean por favor con atención el primer capítulo de la Epístola a los Romanos, veréis al apóstol Pablo decir que mucho desearía visitar la Iglesia de Roma. Y tuvo la oportunidad de ir, de ser llevado más bien, porque le llevaron preso a Pablo a Roma, cuando fue de Cesarea a Jerusalén, etc., y le llevaron preso a Roma.
Entonces ni Pedro ni Pablo son los fundadores, simplemente el apóstol Pedro fue martirizado en Roma, y también el apóstol Pablo fue martirizado en Roma. No es este un argumento para decir que el obispo de una ciudad puede tener la primacía. Pero, ¿qué primacía? ¿Una primacía que subyugará a todos? Pensad esto. Hace poco el obispo de Roma dijo, "respetaremos la tradición de oriente". Ah, respetaréis, hoy. ¿Mañana? Y si se nos presenta una espiritualidad de tipo occidental, ¿qué pasa entonces? Son imediatamente prácticas estas cosas que os digo, queridos, no son simples teorías, una discusión teótica sobre algunas cosas.
Porque de nuestra fe depende nuestra espiritualidad, es decir vida práctica. Si esta fe no es correcta, no es ortodoxa, entonces se introduce otro tipo de espiritualidad. Esto es muy grande e importante.
Además si queréis, el apóstol Pedro nunca fue obispo de Roma; no solo ya fundador, sino ni siquiera obispo de Roma. No fue obispo de Roma, ni primero, ni segundo, ni tercero, pues ya había sido fundada la Iglesia de Roma. Pero porque la autoridad o el oficio apostólico era superior que el oficio de obispo y era irrepetible.
Por ejemplo establece obispos el apóstol Pablo de la Iglesia que funda, pero él mismo no se convierte en obispo. Porque os vuelvo a decir, el oficio episcopal fue único en la historia, y era inferior; es decir no podía el apóstol convertirse en obispo.
Además, diríamos, Roma no puede estar por delante en una prioridad administrartiva, teniendo en cuenta que hubo iglesias fueron fundadas antes que Roma. La primera Iglesia es la de Jerusalén, la Iglesia más antigua. Debería el Patriarcado de Jerusalén tener la precedencia, ser la adminisrtradora, pero ¿cómo lo hará? Como el Patriarcado Ecuménico, pero sin imponerse como lo hace Roma.
Si queréis, la Iglesia de Antioquía; precede a la Iglesia de Roma. La precede. Entonces no podemos decir que Roma tiene una prioridad en su fundación, para vaya a someter al resto de Iglesias.
Según escribe san Ignacio de Antioquía, Roma es la "que preside sobre el amor". Está en su epístola a los Romanos, cuando fue a ser martirizado en Roma. Y porque supo que los cristianos romanos se estaban preparando para encontrar una manera de liberarlo, para que no fuese martirizado, se vio obligado a enviarles aquella carta para rogarles, con lágrimas, que no obstaculizasen su martirio.
Veis, eran gloriosos aquellos tiempos, cuando alguien buscaba el martirio. "No, os ruego, si me amáis... Y quien tenga espíritu de Dios, me entenderá, no evitéis mi martirio". Allí, en la introducción de esta carta o epístola dice que Roma es "la que preside sobre el amor". Y cuando dice la que preside sobre el amor, quiere decir en el amor, y no en la administración, ni en el autoritarismo, ni en la imposición, o en la esclavitud.
Así, diríamos que el obispo de Roma, el Papa de Roma, como la autoridad suprema que quiere ser llamado, (volviendo al texto del Libro de los Hechos), ¿por quién, es enviado? Por nadie. Él solo decide qué hará. Mientras que el apóstol Pedro, el supuesto fundador de la Iglesia de Roma, supuesto, es enviado por el Cuerpo Apostólico. Por eso os decía que este pasaje es de gran valor.
Así, dentro de la Iglesia de Cristo, nadie envia, sino que todos son enviados como personas, independientemente del grado al que pertenezcan; y son enviados siempre por el Cuerpo de la Iglesia.
En Antioquía, para tomar un par de ejemplos, lo veremos esto, no es solo este pasaje de los Hechos de los Apóstoles, señala el evangelista Lucas:
«Ministrando estos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron». (Hechos 13, 2-3)
Ministrando estos, se entiende los cristianos, los profetas y maestros, es decir la Iglesia [«Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros: Bernabé, Simón el que se llamaba Niger, Lucio de Cirene, Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca, y Saulo.» (Hechos 13,1) ]. Ministrando estos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Para la obra que yo les he llamado. ¿Quién? El Espíritu Santo. Les llama a una obra.
¿Veis, el Espíritu Santo?, es Persona, y llama entonces ayunando ellos, porque podría decir Pablo y Bernabé, "señores, nos ha llamado personalmente el Espíritu Santo". ¿Deberíais vosotros ahora entonces darnos alguna otra bendición? Si el mismo Dios nos llama...
«Entonces, habiendo ayunado...», ¿quiénes? los hombres de la Iglesia; «...y orado, les impusieron las manos y los despidieron».
Pusieron sus manos sobre las cabezas de los dos apóstoles, Pablo y Bernabé. ¿Para qué les impusieron sus manos? Para que pudieran recibir el don (carisma) particular para el sagrado apostolado que el Espíritu Santo ordenó enviar. ¿Véis, por favor, la dependencia? ¿Lo veis? Está claro.
Recibieron también algo más, cuando tuvo lugar el primer concilio apostólico en Jerusalén, sobre algunos asuntos que habían surgido en la iglesia de Antioquía. Esto está escrito en el capítulo 15. Enviaron una epístola, —el Cuerpo Apostólico—, diciendo, entre otras cosas: "Nos pareció bien elegir a algunos hombres y enviároslos junto con nuestros queridos Bernabé y Pablo, porque le pareció bien al Espíritu Santo y a nosotros..."
Esta epístola es toda una formulación que demuestra que no habla un hombre, sino que habla el Cuerpo de la Iglesia, y esto no en ausencia del Espíritu Santo. Se puede ver entonces cuál es la posición correcta, la correcta dirección y la correcta administración de la Iglesia, que nunca genera conflictos. Es el espíritu conciliar, os dije, el Concilio, todo esto.
Nos lo enseñó el Señor. Cuando Cristo vino al mundo, nunca tenía la referencia en sí mismo; aun siendo Dios. Cristo no era Dios porque lo tomó de alguien, sino que Él era Dios. Sin embargo, con su naturaleza humana se somete al Padre. ¿Y qué hace? Hace lo que le agrada a Él. Hace lo que le gusta al Padre. ¿Y qué dice cuando envía a sus discípulos? «Como el Padre me envió, así yo os envío» (Jn. 20,21).
Como el Padre me envió a mí, por eso que uno de los muchos nombres de Cristo, los cuales obviamente expresan propiedades; y la denominación de Apóstol [enviado], porque es enviado; y de Ángel del Gran Concilio, etc. Como el Padre me envió, así yo os envío a vovotros. ¿Por qué? Porque la fuente es el Padre.
Y todo tiene su referencia en el Padre. Entonces, si Cristo es enviado y envía, y envía porque es enviado, cuánto más de un hombre dentro de la historia puede ser dicho esto.
Entonces, ¿habéis entendido, por favor? No sé mañana qué haremos, qué pasará, no sé. Desde luego, no ha de ser sólo un diálogo, o sólo una unión, sino una unión en amor y verdad. Es lo que dice san Juan el Evangelista, "en amor y verdad". Ni el amor a expensas de la verdad, ni la verdad a expensas del amor. Porque la verdad, ¿cuál es, por favor? Es la Ortodoxia. No podemos entonces a expensas o a costa de la Ortodoxia hablar de amor. Pero existe siempre malicia en los hombres, comienzan con el diálogo del amor, no existirá nunca un posterior diálogo sobre la verdad, porque queremos poner los dogmas en el armario, no los necesitamos. Esto fue dicho hace muchos años, de hecho por parte nuestra, por desgracia.
Pero no es así. Las necesitamos porque determinan la verdad. Y cada punto ha de ser en amor y en verdad. De otro modo, no conviene. No sé mañana qué pasará, sea como sea yo así lo creo, decidme lo que queráis. Si se supone que podría tener lugar una unión "de las Iglesias"* sin que sea corregido todo lo existente en Roma, esto sería una calamidad.
* El Símbolo de la Fe habla de "Una, Santa, Católica [que se refiere o incluye a todos los miembros de un conjunto] y Apostólica Iglesia". Una es la Iglesia, porque una es la Verdad.
Porque Roma no es nada más un embudo, y lo que cae dentro de él es absorbido y se pierde. Solo esto os digo.
Versículo 15: "los cuales, habiendo bajado, oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu Santo;". Los cuales, dice, Pedro y Juan, habiendo bajado, — es un término técnico lo de habiendo bajado, porque Jerusalén desde el punto de vista geográfico está más alto, por lo tanto tenían que bajar, por eso dice "habiendo bajado"—, rezaron por ellos. ¿Por quiénes? Por los que fueron bautizados en Samaria para que recibiesen el Espíritu Santo".
Causa impresión que vienen los apóstoles a dar, a través de la imposición de manos, como veremos más abajo, el Espíritu Santo a los bautizados. Felipe, como dice san Isidoro de Pelusio, bautiza sólo como discípulo. Es decir, Felipe bautizaba, pero recibieron el Espíritu Santo. ¿Cómo tendría lugar el misterio por favor del bautismo, sin el Espíritu Santo? Sería incomprensible. Porque con el bautismo qué tenemos, tenemos adopción, y la adopción es realizada por el Espíritu Santo. ¿Cómo entonces tendremos la adopción, de convertirnos en hijos de Dios por la Gracia, sin el Espíritu Santo? ¿Que el misterio del bautismo es realizado sin el Espíritu Santo? Inconcebible. Pero recibieron el Espíritu Santo con el siguiente sentido: para que fuese eliminado al pecado original y sus pecados personales. Entonces, para validar por el bautismo la adopción de los que creyeron y fueron bautizados. Porque, ¿qué dice el Señor? "El que crea y sea bautizado, será salvo". Pero tenemos, sin embargo el Espíritu Santo en distintos casos, en que se ofrece en relación. Habéis visto anteriormente que os he leído del Libro de los hechos de los Apóstoles que Pablo y Bernabé recibieron un carisma particular del Espíritu Santo a través de la ordenación (imposición de manos) de la Iglesia, para realizar el apostolado.
¿Qué recuerda a Timoteo el Apóstol Pablo? «No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio». (1 Tim. 4, 14). Que has recibido el don o carisma de la predicación por la imposición de manos, del presbiterio, de presbíteros o sacerdotes, obispos, etc. ¿No tenía el Espíritu Santo Timoteo? Sí, aquí lo recibe de modo extraordinario en una circunstancia de don, de carisma. Atended este punto. Cuando Felipe bautiza, por supuesto que el Espíritu Santo desciende, para eliminar como os dije antes el pecado original y los pecados personales y para dar la adopción, pero cuando llegan los apóstoles, no vienen sino para administrar el Espíritu Santo, siempre a través de la imposición de manos, ofreciendo carimas extraordinarios. Para entenderlo, son los dos misterios que tenemos en nuestra Iglesia: el Misterio del Bautismo y el Misterio de la Crismación. Y el Misterio del Bautismo, ¿quién lo llevó a cabo? el sacerdote. ¿Vino allí el Espíritu Santo? Desde luego. De hecho bautizó allí en el nombre del Espíritu Santo; en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. No se separan, no son tres nombres, es un nombre. Pero después la Iglesia ha establecido junto con el bautismo el Misterio de la Crismación. Aquí ahora no se realiza el Crisma en los samaritanos, pero vienen los apóstoles a dar el Crisma. Es decir, el Espíritu Santo en su carismas extraordinarios. Porque como os he dicho, no se entiende un cristiano, hijo de Dios, que no tenga su dote, y nuestro dote son los carismas o dones del Espíritu Santo.
¿Cómo existe esto hoy? Escuchen en qué forma existe:
Entonces tuvieron que venir los apóstoles. Os lo leeré de nuevo. Lo que dice san Isidoro de Pelusio. "Los apóstoles perfeccionan la Gracia, a ellos les fue dada esta autoridad".
¿Cómo existe esto hoy? Escuchen. ¿Puede venir el obispo ahora, después de mi bautismo, a imponer sus manos invocando al Espíritu Santo para que venga?
No.
¿Ni siquiera el obispo?
No.
Entonces, ¿quién?.
El Cuerpo de la Iglesia. Si queréis, el Cuerpo de Obispos. Porque el Misterio de la Unción así se preprara. Escuchen cómo. Por tradición, el Misterio de la Unción es preparado en Constantinopla [actual Estambul]. Se utiliza un portador material. Así como todos los Misterios tienen su portador material. En la Confesión, tenemos la estola ("epitrachelion"), con la imposición de manos sobre la cabeza del que se confiesa, y la bendición. Estos son los portadores visibles, perceptibles por los sentidos.
Allí son mezclados muchos aromas, unos cuarenta o más. Esta mezcla se encuentra en estado oleoso, y este número de aromas es símbolo de la multitud de carismas del Espíritu Santo. Todos los obispos del Patriarcado se reúnen. Y realizan, diríamos, el Misterio de la Unción. De modo que esto tengo sea realizado ante la presencia no de un obispo, ni del patriarca Para hacer esto, para que la presencia no sea de un solo obispo, tampoco del Patriarca, sino todos los obispos juntos.
¿Habéis visto? Dos apóstoles fueron enviados a Samaria. Así, todos juntos estarán presentes para la celebración del Misterio de la Unción, del cual el número de aromas es símbolo, como os dije, de los Carismas del Espíritu Santo. Y ahora, este aceite especial se envía hasta los confines de la tierra, donde exista Iglesia Católica y Apostólica Ortodoxa; ¿en Alaska está? ¿en Australia?. ¿Dónde está la Iglesia Ortodoxa, en Tierra del Fuego? Será enviado por el Patriarcado el Crisma. Este aceite o mirra [consagrados], nuestra conocida Santa Mirra. La cual ahora, presten mucha atención, es el portador material del Espíritu Santo y de sus carismas (dones).
Por eso, tal como con la Sagrada Comunión, tenemos mucho cuidado de que no caiga al suelo. Por eso no se le baña al niño recién bautizado, para que no sea esparcida por aquí y por allí esta Santa Mirra. De modo que la Santa Mirra como Misterio es lo que hicieron los dos apóstoles en Samaria. Fueron a dar los carismas del Espíritu Santo. Esto es muy importante.
Pero me diréis, ¿ahora entonces todos tenemos los carismas del Espíritu Santo?
Sí. Todos hemos sido bautizados y hemos recibido el Crisma. Lo recibimos. Si me decís, "pero... no veo que tengamos carismas especiales entre nosotros", os respondería:
Los dotes, los tenemos. Pero no los hemos utilizado. Cómo decíroslo... Es exactamente como un padre que ofrece riquezas a su hijo, pero las deposita en el banco, y en ese momento no las tiene en sus manos. ¿Cuándo se verá que es rico? Cuando tome las riquezas y el dinero en sus manos. ¿Qué quiero decir con esto? Queridos, tenemos los carismas del Espíritu Santo, basados en el Misterio de la Crismación, en potencia.
Desafortunadamente, no los hemos activado. Y debemos, porque me temo que hemos ofendido con este comportamiento al Espíritu Santo, tener activados sus carismas. ¿Cómo? Pues, en primer lugar, teniendo una vida espiritual; y pidiendo al Espíritu de Dios en su continua presencia viva en nuestras vidas, de modo que cuando Él considere oportuno, nos dé de sus Carismas; para que podamos movernos en este mundo junto con sus Carismas.
Si me preguntan en relación con lo que les dije el domingo pasado y los pentecostales, cuando os dije —esto fue fuera de la homilía, al pricipio—, ¿cómo aparecieron los pentecostales? Algunas cosas que permanecen inactivas en nuestra Iglesia, vienen heréticos de afuera, movidos por energías diabólicas, diciendo que tienen los Carismas del Espíritu Santo. ¿Por qué? Porque dentro de nuestra Iglesia, nosotros los cristianos, dejamos sin activar los Carismas del Espíritu Santo. Inutilizados. Lo que os dije, en potencia, y no en acción.
¿No es una pena? ¿Y no algo peor que una pena, si quieréis? ¿No es terrible? Y veis ahora a los pentecostales haciendo cosas que Dios no quiere. Para empezar, ¿quién os ha dicho que Dios quiere que todos los enfermos sean sanados? El Señor mismo no sanaba a todos, tampoco admitía a todos. Y sin embargo aquellos permanecen en esto, incluso en algo más, en el don de lenguas. No es don de lenguas, son cosas indefinidas revueltas. Es un engaño y nada más. Y si existiese algo que intentara parecerse, todo esto son obras del espíritu maligno. No olvidéis queridos que estas situacione también existe en el Espiritismo. Por eso os he dicho, son obras del espíritu maligno.
Porque, ¿qué propósito tiene el Carisma de hablar lenguas? El apóstol Pablo dice que no es de los principales Carismas, y que sólo eran necesarios durante una época, precisamente en la que apareció. Por eso atenuó este carisma. ¿Para qué se he de revelar ahora el Carisma de hablar lenguas, para hacerme el inteligente? Este Carisma fue ofrecido para que el Evagelio fuese oído más lejos.
Podemos ver el fenómeno del hablar leguas como una reliquia. Lo mantenemos el Domingo de Pascua. En las Vísperas, cuando leemos el Evangelio en muchas lenguas. No con el sentido ahora de Carisma, sino como una reliquia hemos. Con el sentido de que sea escuchado el mensaje del Evangelio, el mensaje gozoso de la Resurrección de Cristo, también por aquellos que no conocen el lenguaje que hablamos en la Iglesia; por ejemplo el griego, si hay alguno que no sea griego, para que pueda escuchar el mensaje también él. Este significado tiene el Carisma de hablar lenguas.
Recuerden Pentecostés, cada uno oía en su propio idioma el mensaje del Evangelio; este es el propósito. Ahora reunirse en un salón y empezar a decir cosas incomprensibles ¿en qué y a quién ayudaremos? Aquí somos todos griegos y todos sabemos griego, [¿para qué lo hermos?] ¿para presumir?. ¿Se hace un milagro para presumir? Jamás.
Entonces, si sucede esto, no proviene de Dios. Se prueba la identidad de estas personas, que actúan bajo energías demoníacas, lo digo sin lugar a dudas. De modo que a causa, diríamos, de nuestra situación, de que no activamos los Carismas, vienen los herejes a intentar repetirlos, pero de manera demoníaca. Es una pena.
Queridos, debemos mostrar los Carismas del Espíritu Santo en el mundo. Carisma es hablar con valentía; y el Carisma más grande es el martirio. Y si llegan tiempos difíciles, si hay personas aquí que den testimonio y que sean martirizadas, entonces mostrarán los Carismas del Espíritu Santo. Esto, queridos, por esta noche.
Fuente: https://www.arnion.gr/mp3/omilies/p_athanasios/prajeis/prajeis_083.mp3