25-1-2026. † DOMINGO XV DE LUCAS †. (Luc. 19, 1-10).
Tono pl. del 4º. Evangelio de Maitines 11 (EOTHINON 11, p.10 )
APOSTOLES (Hebr. 7,26 - 8,2)
(7)26 Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos; 27 que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo. 28 Porque la ley constituye sumos sacerdotes a débiles hombres; pero la palabra del juramento, posterior a la ley, al Hijo, hecho perfecto para siempre.
(7)26 Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos; 27 que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo. 28 Porque la ley constituye sumos sacerdotes a débiles hombres; pero la palabra del juramento, posterior a la ley, al Hijo, hecho perfecto para siempre.
(8)1 Ahora bien, el punto principal de lo que venimos diciendo es que tenemos tal sumo sacerdote, el cual se sentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos, 2 ministro del santuario, y de aquel verdadero tabernáculo que levantó el Señor, y no el hombre.
EVANGELIO (Luc. 19, 1-10)
Jesús y Zaqueo
1. Habiendo entrado en Jericó, atravesaba la ciudad.
2. Había un hombre llamado Zaqueo, que era jefe de publicanos, y rico.
3. Trataba de ver quién era Jesús, pero no podía a causa de la gente, porque era de pequeña estatura.
4. Se adelantó corriendo y se subió a un sicómoro para verle, pues iba a pasar por allí.
5. Y cuando Jesús llegó a aquel sitio, alzando la vista, le dijo: «Zaqueo, baja pronto; porque conviene que hoy me quede yo en tu casa.»
6. Se apresuró a bajar y le recibió con alegría.
7. Al verlo, todos murmuraban diciendo: «Ha ido a hospedarse a casa
de un hombre pecador.»
8. Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: «Daré, Señor, la mitad de mis bienes a los pobres; y si en algo defraudé a alguien, le devolveré el cuádruplo.»
9. Jesús le dijo: «Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque también éste es hijo de Abraham,
10. pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido.»
7. Al verlo, todos murmuraban diciendo: «Ha ido a hospedarse a casa
de un hombre pecador.»
8. Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: «Daré, Señor, la mitad de mis bienes a los pobres; y si en algo defraudé a alguien, le devolveré el cuádruplo.»
9. Jesús le dijo: «Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque también éste es hijo de Abraham,
10. pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido.»
HOMILIA. DOMINGO XV DE LUCAS (Luc. 19, 1-10) "La salvacion de Zaqueo".
Una "locura" por Cristo
impuestos. Zaqueo era rico y pertenecía a las primeras clases sociales, uno de los personajes reconocidos en aquella ciudad.
Tenía entonces Zaqueo un fuerte deseo: ver a Cristo, conocerle.
La oportunidad le fue entregada, cuando un dia Cristo pasaba por la ciudad. Pero era tanta la multitud y la aglomeración de gente alrededor del Señor, y Zaqueo era tan bajo de estatura, que era completamente imposible ver aunque solo fuese el rostro del Maestro. Pero Zaqueo no estaba dispuesto a perder esa oportunidad. Rápidamente mira a su alrededor y diseña un plan.
A continuación comienza a correr, frente a las miradas de asombro de la gente, que ven a un personaje solemne correteando como un niño.
Pero a él no le importaba. Llega junto a un árbol, se arremanga brazos y pies, y comienza a escalar...esto sobrepasa cada dignidad. ¡El director fiscal, juguetear así! De entre la gente que le ve, unos hacen comentarios, otros se ríen, otros... pero a él nada de esto le importa.
Llegó también Cristo a aquel lugar y levantando su mirada le dirigió la palabra:
- Zaqueo, baja rápido. Hoy me quedo en tu casa.
Bajó corriendo el jefe de los telonios (cobradores de impuestos) y recibió lleno de alegría en su casa al Señor de los ángeles y de los hombres
Llegó también Cristo a aquel lugar y levantando su mirada le dirigió la palabra:
- Zaqueo, baja rápido. Hoy me quedo en tu casa.
Bajó corriendo el jefe de los telonios (cobradores de impuestos) y recibió lleno de alegría en su casa al Señor de los ángeles y de los hombres
Los otros, los supuestamente amantes de Cristo de la ciudad, comenzaron a murmurar con indignación la acción de Cristo, "ser hospedado en la casa de un hombre pecador". Pero ni Cristo ni Zaqueo les dieron importancia. Este último, encantado ante la presencia del Señor, se puso frente a él, y con una hermosa, responsable y valiente revelación de todo su pasado pecador, recibió el comienzo de una nueva vida para él y para los de su casa.
Y el compasivo Señor aseguró el jubiloso acontecimiento de la salvación en toda la casa del cobrador jefe de impuestos Zaqueo.
Y el compasivo Señor aseguró el jubiloso acontecimiento de la salvación en toda la casa del cobrador jefe de impuestos Zaqueo.
"Y corriendo delante, subió a un árbol sicomoro"
¡Qué es el ansia y anhelo por Cristo! Al alma que entra, la lleva "fuera de sí", la hace distinta. La embriaga de vino celestial, la hechiza, la desempolva, no la deja relajarse. El alma que se ha embriagado de vino celestial del amor a Cristo está lista para hacer cualquier sacrificio con tal de llegar más cerca de Él. Sus primeros discípulos dejaron las redes y los peces que habían cogido, y a sus padres y sus casas, y le siguieron.
¡Qué es el ansia y anhelo por Cristo! Al alma que entra, la lleva "fuera de sí", la hace distinta. La embriaga de vino celestial, la hechiza, la desempolva, no la deja relajarse. El alma que se ha embriagado de vino celestial del amor a Cristo está lista para hacer cualquier sacrificio con tal de llegar más cerca de Él. Sus primeros discípulos dejaron las redes y los peces que habían cogido, y a sus padres y sus casas, y le siguieron.
Mateo el cobrador de impuestos dejó a medias su trabajo, el dinero encima de la mesa, y se convirtió en su discípulo. La samaritana fue a coger agua a la fuente y finalmente volvió a su pueblo solo con la cántara; tanto la habían sobrecogido las palabras del Señor, que olvidó todo lo demás. Las mujeres mirroforas o portadoras de mirra, aunque habían visto la enorme piedra que sellaba la puerta del sepulcro del Señor, fueron por la mañana a ungirlo con mirra...
Verdaderamente, ¿qué es el anhelo por Cristo? Es una santa locura.
Locura para muchos, que no pueden entender esto y son irónicos, hacen comentarios, menosprecian en sus conciencias a los que se comportan así.
"Locura" también para ti, que tu amor por Cristo te ha hecho moverte en otras esferas; vivir situaciones que los otros no pueden comprender.
Como Zaqueo. Para él, como si no existiese la gente. Existían él y Cristo. A Él esperaba, con Él se encontró, a Él le hospedó en su casa, a Él le recibió para siempre en su corazón.
En nuestros revueltos tiempos, solo una "locura" nos salvará... ¡Una "locura" por Cristo!
Del libro “Háblame, Cristo” – mensajes para jóvenes de los Evangelios de los Domingos. Archimandrita Apostolis X. Tsolaki



