
A José: "Honro a José, el prometido de la Virgen, como su único tutor elegido".
A Santiago: "No eras solo un hijo de carpintero, sino el hermano del Señor, Quien construyó todas las cosas por su palabra, bendito".
A David: "¿A quién declararé, como testigo ante el Señor, siendo David encontrado de su propio corazón?"
El Domingo después del Nacimiento de Cristo, conmemoramos al Santo y Justo José el Prometido, a Santiago el Hermano de Dios y a David el Profeta y Rey.
El Domingo posterior a la celebración del nacimiento de Jesucristo la Santa Iglesia Ortodoxa conmemora a tres santos, cuya fe y dedicación por el Evangelio han inspirado a los Cristianos a lo largo de los siglos.En este Domingo especial recordamos a San José, el Prometido de la Virgen, quien llegó a ser el guardián y el protector del Niño Jesús; al Rey David, un antepasado en la línea de sangre del Salvador; y al Justo San Santiago, el hijo mayor de San José en su primer matrimonio con Salomonia, quien fue el fiel y amoroso Hermano del Señor.
San José el Prometido

David, el Rey Santo y Profeta

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"Ό ΆÏΟΣ ΙΏΣΗΦ, Ό ΆÏΟΣ ΔΑΒΙΔ, Ό ΆÏΟΣ ΙΆΚΟΒΟΣ ", [Ó Áios Iósif, Ó Áios Dabid, Ó Áios Iákobos] EL SANTO JOSÉ, EL SANTO (PROFETA) DAVID, EL SANTO SANTIAGO (HERMANO DEL SEÑOR) |
Murió alrededor del 1015 Antes de Cristo luego de haber profetizado la eventual llegada del Mesías. Al Rey David le pertenecen, los divinamente inspirados y
maravillosas melodías, los Salmos; que han llegado a ser el cimiento de los
servicios que se celebran diariamente en la Santa Iglesia, y cuya colección de
himnos y oraciones han inspirado y confortado a los Cristianos a lo largo de
los siglos.
El Santo Apóstol Santiago, Hermano del Señor

Himno de despedida. Tono 2º
Oh José, proclama las maravillas de David, el antepasado de Dios. Tú que has visto a la Virgen con el niño, que lo has glorificado con los pastores; que lo has adorado con los Reyes Magos y que fuiste instruido por un Angel; intercede ante Cristo nuestro Dios para que salve nuestras almas.
Contaquio. Tono 3º
El piadoso David se alegra en el espíritu en este día; José se une a Santiago en gloria y alabanzas. Ellos se alegran, como parientes de Cristo, y han sido coronados; y ellos alaban al Unico e inefable nacido en este mundo mientras
proclaman con fuerte voz: Oh Dios de misericordia, salva a aquellos que honran Tu nombre.
Evangelio de Maitines 5 (EOTHINON 5, p.6)
Lectura del Libro de los Apóstoles.
Epístola de San Pablo a los Gálatas 1, (11-19)
11 Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre; 12 pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo. 13 Porque ya habéis oído acerca de mi conducta en otro tiempo en el judaísmo, que perseguía sobremanera a la iglesia de Dios, y la asolaba; 14 y en el judaísmo aventajaba a muchos de mis contemporáneos en mi nación, siendo mucho más celoso de las tradiciones de mis padres.
15 Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia, 16 revelar a su Hijo en mí, para que yo le predicase entre los gentiles, no consulté en seguida con carne y sangre, 17 ni subí a Jerusalén a los que eran apóstoles antes que yo; sino que fui a Arabia, y volví de nuevo a Damasco.
18 Después, pasados tres años, subí a Jerusalén para ver a Pedro, y permanecí con él quince días; 19 pero no vi a ningún otro de los apóstoles, sino a Jacobo el hermano del Señor.
18 Después, pasados tres años, subí a Jerusalén para ver a Pedro, y permanecí con él quince días; 19 pero no vi a ningún otro de los apóstoles, sino a Jacobo el hermano del Señor.
Lectura del Evangelio según san Mateo (2, 13-23)
Matanza de los niños
13 Después que partieron ellos, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José y dijo: Levántate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo. 14 Y él, despertando, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto, 15 y estuvo allá hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta, cuando dijo: De Egipto llamé a mi Hijo.
16 Herodes entonces, cuando se vio burlado por los magos, se enojó mucho, y mandó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los magos.
Matanza de los niños
13 Después que partieron ellos, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José y dijo: Levántate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo. 14 Y él, despertando, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto, 15 y estuvo allá hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta, cuando dijo: De Egipto llamé a mi Hijo.
16 Herodes entonces, cuando se vio burlado por los magos, se enojó mucho, y mandó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los magos.
17 Entonces se cumplió lo que fue dicho por el profeta Jeremías, cuando dijo:
18 Voz fue oída en Ramá,
Grande lamentación, lloro y gemido;
Raquel que llora a sus hijos,
Y no quiso ser consolada, porque perecieron.
19 Pero después de muerto Herodes, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José en Egipto, 20 diciendo: Levántate, toma al niño y a su madre, y vete a tierra de Israel, porque han muerto los que procuraban la muerte del niño. 21 Entonces él se levantó, y tomó al niño y a su madre, y vino a tierra de Israel. 22 Pero oyendo que Arquelao reinaba en Judea en lugar de Herodes su padre, tuvo temor de ir allá; pero avisado por revelación en sueños, se fue a la región de Galilea, 23 y vino y habitó en la ciudad que se llama Nazaret, para que se cumpliese lo que fue dicho por los profetas, que habría de ser llamado nazareno.
18 Voz fue oída en Ramá,
Grande lamentación, lloro y gemido;
Raquel que llora a sus hijos,
Y no quiso ser consolada, porque perecieron.
19 Pero después de muerto Herodes, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José en Egipto, 20 diciendo: Levántate, toma al niño y a su madre, y vete a tierra de Israel, porque han muerto los que procuraban la muerte del niño. 21 Entonces él se levantó, y tomó al niño y a su madre, y vino a tierra de Israel. 22 Pero oyendo que Arquelao reinaba en Judea en lugar de Herodes su padre, tuvo temor de ir allá; pero avisado por revelación en sueños, se fue a la región de Galilea, 23 y vino y habitó en la ciudad que se llama Nazaret, para que se cumpliese lo que fue dicho por los profetas, que habría de ser llamado nazareno.
Fuentes consultadas: *Texto publicado con autorización y bendición del autor, su Santidad Obispo de Jableh, Siria, Demetri Khoury. * acoantioquena.com *mystagogyresourcecenter.com *melodos.com *agioskosmasoaitolos.wordpress.com *logosortodoxo.com