Misterios. Archimandrita Atanasio de Mitilene. Bautismo. Hechos de los Apóstoles (1, 4-5) [0829]. La diferencia entre el bautismo cristiano y el bautismo de Juan.

El Señor de muchas maneras se presentó a sí mismo vivo, apareciéndose durante cuarenta días a sus dicípulos hablándoles sobre el Reino de los Cielos. Decíamos la vez anterior, nos hallamos en el Libro de los Hechos de los Apóstoles, en Capítulo 1,3. Vamos a ver qué significa exactamente "que hablaba el Señor a sus discípulos sobre el Reino de los Cielos", porque no nos da más detalles el Evangelista Lucas más detalles sobre la enseñanza del Señor después de su Resurrección, sino sólamente nos dice de modo resumido que "les hablaba el Señor sobre el Reino de los Cielos".

Desde luego muchas veces en el Nuevo Testamento se habla sobre el Reino de Dios, o sobre el Reino de los Cielos, o simplemente sobre el Reino. Y unas veces significa el Reino Mesiánico, otras el Mesías, otras la vida sobrenatural, otras la vida bienaventurada, el Cielo, la creación renovada y la Iglesia. Con este sentido, el último, cuando el Señor hablaba sobre el Reino de Dios, se refería a la Iglesia. Por lo tanto, cuando el Señor enseña a sus discípulos, les enseña sobre la extensión de la Iglesia, sobre la entrada de las naciones en la Iglesia, el Bautismo, la fe y la salvación. Todos ellos están incluidos en la caracterización general de que el Señor hablaba o enseñaba sobre el Reino de Dios. Pero también nosotros queridos tenemos siempre que aprender todo esto sobre el Reino de Dios. Como esta catequización que hacemos aquí cada año, no es sino una catequización sobre el Reino de Dios, es decir, sobre la Iglesia. Y esta Iglesia es el Arca de la Salvación.

Y si no sabemos sobre nuestra Iglesia y tomamos una posición contraria frente a nuestra Iglesia, es exactamente porque falta esta enseñanza sobre el Reino de Dios. Esta enseñanza ha de ser continua, constante. Por la tarde tuvimos un bautismo, y pensé: en la Iglesia antigua se realizaba primero la catequesis, y después seguía el bautismo. Hoy, debido a que se ha establecido el bautismo infantil, al menos, aunque tengamos las cosas antes de tiempo, pero ¿sigue la catequesis después del bautismo? ¿Y cuál es el papel y el significado del padrino de asumir la catequesis y la conducción, del que se ha bautizado, del apadrinado? ¿Se hace esto? ¿O hemos adoptado una forma típica y tradicional? Esta es nuestra desdicha y calamidad, que dentro en la Iglesia ha acabado existiendo un "formalismo". Esto verdaderamente es terrible. Cuando estamos ante un Misterio, el cual no para nnunca de serlo, y no valoramos este Misterio, y sobretodo el Misterio del Bautismo. No lo valoramos.

Las catequesis que se realizan los lunes en la iglesia de abajo, este sentido tienen. Que conozcamos lo relacionado con nuestra fe. Que conozcamos los misterios del Reino de Dios. Por eso, todos los que se han bautizado, y aquí estamos todos bautizados, no despreciemos queridos el ser bautizados, hasta el final de nuestra vida, sobre estos Misterios del Reino de Dios. [0:05:32]

 

[0:47:10] "Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días" (Hech. 1,5). Dentro de no muchos días a partir de ahora que os lo digo.

Viene entonces ahora el Señor, queridos, a cumplir el testimonio de Juan, cuando presentaba a Jesús como el Mesías. Y decía, "Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego" (Mat. 3,11). Esto dijo Juan, y mostró al Mesías, a Jesús. Y viene ahora el indicado por Juan, diciendo "esto que dijo Juan, lo veréis hacerse realidad ante vuestros ojos. Y él bautizaba con agua, pero vosotros seréis bautizados con Espíritu Santo. ¿Cuándo? Ahora. Ha llegado la hora. No después de estos días, ahora, ha llegado la hora.

¿Veis el realismo por favor del cristianismo? ¿Véis que aquí no tenemos ideas ni figuras inventadas? Estas conjunciones adversativas, "Juan bautizaba en agua, pero vosotros seréis bautizados con Espíritu Santo". ¿Qué muestra? Muestra la enorme diferencia entre el bautismo de Juan, que era un bautismo de arrepentimiento, y el bautismo de Cristo con el Espíritu Santo, que era reconocimiento de adopción. 

En el bautismo de Juan declaraban los hombres de su arrepentimiento. Y ya en el bautismo cristiano, reconocidos como hijos de Dios. Hijos de Dios por la Gracia, la adopción. 

Respecto a esta enorme diferencia entre los dos bautismos, vamos a ver lo que nos dice en el capítulo 19 del Libro de los Hechos de los Apóstoles.

"Pablo, después de recorrer las regiones superiores, vino a Éfeso, y hallando a ciertos discípulos, les dijo: ¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis? Y ellos le dijeron: Ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo. Entonces dijo: ¿En qué, pues, fuisteis bautizados? Ellos dijeron: En el bautismo de Juan. Dijo Pablo: Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en aquel que vendría después de él, esto es, en Jesús el Cristo. Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús. Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban. 7 Eran por todos unos doce hombres".

Enorme diferencia entonces entre el bautismo de arrepentimiento de Juan y el Bautismo del Espíritu Santo que da Cristo.

Aquí podrían.También entender.Las palabras incomprensibles del Señor. Cuando dijo os aseguro que el menor en el Reino de los cielos es mayor que Juan. Recordáis esto del Evangelio. 

[De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él. Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan. (Mat. 11, 11-12)]

Juan es el mayor de los hombres, el mayor entre los que nacen de mujer, cuya alabanza no proviene de los hombres, sino del mismo Cristo. Él es el más grande que una mujer haya dado a luz en la tierra. Por eso su imagen está ubicada ya siempre en el iconostasio de cada iglesia, junto a Jesús Cristo. Es una figura muy grande, pero el Señor quiere mostrar con esto la diferencia entre el bautismo de Juan y el de Cristo. Porque el más pequeño, el más insignificante, será grande en el  Reino de Dios. ¿Por qué? Porque el bautismo de Juan mostraba el arrepentimiento, mientras que el de Cristo muestra hijos e hijas. Adopción.

Pero, ¿por qué dijo que seréis bautizados, y no dijo recibid Espíritu Santo? Para ser revelada la riqueza de la participación, como dice Teofilacto, del Espíritu Santo que tendrían los bautizados en él. Soy bautizado significa entro completamente en el líquido en el que tiene lugar el bautismo. Soy sumergido, entro en el líquido, del agua en este caso. Significa que todas las partes de mi cuerpo son cubiertas por el agua. 

Y soy bautizado en el Espíritu Santo significa, recibo al completo la riqueza del Espíritu Santo. No bautizo mi mano o mi pie o una parte de mi cuerpo. Entero. Para mostrar, repito, la riqueza. Realmente, los que reciben el Espíritu de Dios después de Pentecostés, no lo reciben ya con medida o en parte.   

Señala San Juan Evangelista: "Porque el que Dios envió, las palabras de Dios habla; pues Dios no da el Espíritu por medida" (Jn 3,34).  

Dios no da el Espíritu por medida. Ciertamente. En el Antiguo Testamento, los justos no tenían la experiencia del Espíritu Santo, y tampoco los profetas. Pero para que entiendan la enorme diferencia entre el don del Espíritu Santo en el Antiguo y el Nuevo Testamento, recordaremos algo. ¿Recordáis la piscina de Betsaida, donde de vez en cuando, un ángel descendía, y agitaba el agua? Solo el primero en entrar era sanado. Y, naturalmente, esto sucedía de tiempo en tiempo. ¿Qué muestra este acontecimiento, esta acción, que tenía lugar?. Una "muestra" del Espíritu Santo. ¿Por qué esta "muestra"? Porque Cristo aún no había venido. Era necesario que viniese Cristo, que muriese, que resucitase, que fuese ascendido a los cielos, y que fuese enviado el Espíritu Santo. Ahora ya, en el Nuevo Testamento, los que son bautizados, con agua y Espíritu, seas cuantos sean, sea cuando sea, reciben los carismas del Espíritu Santo; el perdón de los pecados, y sobretodo la adopción.

Repito, seas cuantos sean, sea cuando sea, pueden bautizarse y recibir estos carismas. Esta es la diferencia entre el Antiguo y el Nuevo Testamento.  

Pero como el Señor habló a sus discípulos de la promesa del Espíritu Santo, para que pensasen que el Señor no cumplía sus promesas, o considerar el Espíritu Santo, como dice San Juan Crisóstomo, que es una acción o energía sin hipóstasis (Persona). Para que no lo malinterpretasen, entonces les dice "dentro de no muchos días". No dijo cuándo, para que estuviesen siempre en un estado de alerta. Y está  cerca, dentro de no muchos días. No dice "alguna vez", para que no desesperen, y no se cansen de esperar. Para que siempre estén abiertos a tener siempre un corazón limpio. Es grandioso. También es sabio mis queridos por parte de Dios y muy didáctico ocultar el tiempo de sus carismas. 

¿Cuándo recibirás hermano mío, los carismas del Espíritu Santo? La sabiduría, la paz, el entendimiento... todos los dones o carismas del Espíritu Santo. ¿Cuándo? Tú trabaja, esto es tema suyo. Él te dará cuando lo considere, no te dice cuándo. Puede ser mañana por la mañana, puede ser ahora, puede ser al final de tu vida.

Exactamente por esto, queridos, el Señor no dijo cuándo vendrá. No reveló el día de su Segunda Venida. ¿Por qué motivo? Para que estemos (espiritualmente) despiertos, y esperemos y estemos espabilados. Como dijo en la parábola de las diez vírgenes, "Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir" (Mt. 25,13). Viene como ladrón a la noche, estás despiertos. Y como señala muy sabiamente San Juan Crisóstomo, "¿y qué te asombra de que no dijese el día del final del mundo, cuándo vendra de nuevo al mundo?". Si no dijo cuándro vendrá el Espíritu Santo, que sería en dieza días. ¿Qué te asombra? Por qué, para que estemos siempre despiertos y con esperanza.

Oh queridos. Todo es muy sabio dentro del logos de Dios. Son muy sabias sus palabras, que nos conducen a ver un día la Persona de Nuestro Señor. "Y le veremos tal como es".     

 

 

Fuente: https://www.arnion.gr/mp3/omilies/p_athanasios/prajeis/prajeis_003.mp3

[Fragmentos de 0:00:00 a 0:05:33 y de 0:47:00 a 0:59:00]

 

 

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