En los tiempos antes de la primera venida de Cristo (Ley
Mosaica) se creía que santo era sólo Uno, el Dios. Con los primeros cristianos,
tras la venida de Cristo a la Tierra, el Apóstol San Pablo denomina santos a
todos los bautizados en Cristo que viven de acuerdo con el Evangelio, que
luchan por la salvación de sus almas y que buscan conquistar el Reino de Dios. (Rom.
1,7 - 1 Cor. 1,1-2 - Hebr. 6,10).
En el s.IV el título de Santo comienza a otorgarse sólo
a algunos elegidos “ amigos del Dios”, que se diferencian por su martirio, por
su vida y por sus milagros. San Antonio el Grande sin embargo recalcaba: “ Santo
es aquel que está limpio de maldad y de pecados”.
Primera de todos que recibió el título de Toda Santa (del gr. Υπέρ Αγίας, iper ayías ) fue la Virgen María. La seguían los Apóstoles del Señor. Los Ángeles, así como muchos de los “Justos” del Antiguo Testamento, no podían recibir este título, como naturalmente Santo no podía denominarse Juan Bautista el Precursor.
Primera de todos que recibió el título de Toda Santa (del gr. Υπέρ Αγίας, iper ayías ) fue la Virgen María. La seguían los Apóstoles del Señor. Los Ángeles, así como muchos de los “Justos” del Antiguo Testamento, no podían recibir este título, como naturalmente Santo no podía denominarse Juan Bautista el Precursor.
Poco a poco comenzó a determinarse una jerarquía en la
denominación de los santos. Pueden diferenciarse los siguientes grupos:
- Justos: son todos los hombres “justos”que vivieron
antes de Cristo teniendo fe en un único Dios y esperaban y profetizaban la
venida del Mesías-Cristo.
- Apóstoles y Padres Apostólicos: Este título lo recibieron los alumnos del Señor y los alumnos de ellos.
- Mártires: todos los que fueron martirizados por su fe, fueron torturados y asesinados, especialmente durante las primeras grandes persecuciones cristianas. Los mártires son miles: mujeres, hombres, jóvenes, ancianos y niños, y lógicamente no todos son conocidos.
- Apóstoles y Padres Apostólicos: Este título lo recibieron los alumnos del Señor y los alumnos de ellos.
- Mártires: todos los que fueron martirizados por su fe, fueron torturados y asesinados, especialmente durante las primeras grandes persecuciones cristianas. Los mártires son miles: mujeres, hombres, jóvenes, ancianos y niños, y lógicamente no todos son conocidos.
- Megalomártires: todos los mártires que sufrieron
grandes torturas y que fueron asesinados de un modo terrible y cruel, han recibido
de la Iglesia este título.
- Hieromártires: mártires pertenecientes al sacerdocio.
- Hieromártires: mártires pertenecientes al sacerdocio.
- Osiomártires: los mártires monjes, ascetas y heremitas
recibieron este título
- Neomártires: los martirizados durante la turcocracia.
- Neomártires: los martirizados durante la turcocracia.
- Confesores: se llaman así los Santos que fueron
procesados y torturados, que confesaron su fe, pero que finalmente no les
mataron.
- Osios: los Santos ( heremitas, ascetas, etc.) que abandonaron el mundo y se dedicaron por completo al Dios. Rezaban en desiertos y en lugares poco accesibles con fe y perseverancia durante toda su vida y finalmente “durmieron en paz”
- Osioparcenomártires: así se denominaban las mujeres monjas, mártires de la fe, que fueron asesinadas mediante martirio.
- Osios: los Santos ( heremitas, ascetas, etc.) que abandonaron el mundo y se dedicaron por completo al Dios. Rezaban en desiertos y en lugares poco accesibles con fe y perseverancia durante toda su vida y finalmente “durmieron en paz”
- Osioparcenomártires: así se denominaban las mujeres monjas, mártires de la fe, que fueron asesinadas mediante martirio.
- Isapóstoles: Todos cuanto hicieron obra apostólica de
igual valor que los apóstoles son denominados isapóstoles.
- Padres de la Iglesia: Monjes, clérigos y especialmene arzobispos que se distinguieron por su obra justamente poseen este título.
- Apologistas: todos los que se comprometieron a defender el cristianismo frente a filósofos, gobernantes, reyes y emperadores, de modo verbal o por escrito, han sido declarados como apologistas de nuestra fe.
- Padres de la Iglesia: Monjes, clérigos y especialmene arzobispos que se distinguieron por su obra justamente poseen este título.
- Apologistas: todos los que se comprometieron a defender el cristianismo frente a filósofos, gobernantes, reyes y emperadores, de modo verbal o por escrito, han sido declarados como apologistas de nuestra fe.
- Teólogos: Naturalmente sólo tres ostentan este título.
San Gregorio el Teólogo, San Juan el Teólogo, y San Simeón el Nuevo Teólogo.
Éstos no sólo teologizaban con sus escritos, sino también con el ejemplo de sus
vidas.
Traducido y editado por el equipo de La Ortodoxia es la Verdad