CATEQUESIS DE SAN CIRILO DE JERUSALEN. 6. [31-01-83] Anticipación de la noche del Bautismo con todos los dones del Misterio. Características del Bautismo.

Párrafo 15: 

 

«Veré el interés de cada hombre y la piedad de cada mujer. Inflámese la mente de piedad, puesto que cada alma será moldeada. Humíllese y macháquese la dureza de la infidelidad, despréndanse las escorias superfluas del hierro quedando sólo lo que es puro: que se pierda la herrumbre para que aparezca el material noble.»


Como ya les dije, en su procatequesis, san Cirilo trata de preparar a los catecúmenos y ya iluminados para el bautismo, con los catecismos que seguirán. Por esta razón habla a todos los sectores que se preparan, incluso sobre asuntos de orden cuando entren en la gente; cómo se sentarán, cómo hablarán y cómo se moverán. ¿Recuerdan que esto lo dijimos la última vez? 

A continuación entonces dice "Veré el interés de cada hombre y la piedad de cada mujer". Veré, el cuidado de cada uno, veré la piedad de cada una. Es como un maestro que les dice a sus alumnos, ya veremos cómo vais, cómo irán las clases este año. ¿Estudiaremos? ¿Tomaremos notas? ¿Seremos regulares en las lecciones? ¿Estaremos atentos, estudiaremos en casa? Lo veremos.

Realmente, esto constituye una característica de un auténtico pastor, quien no dice las cosas simplemente porque debe decirlas. Esto caracteriza al pastor asalariado y al maestro asalariado. No piensa, "yo ya lo he dicho, el resto no me interesa"...»

El auténtico está interesado en ver el fruto, igual que el agricultor que siembra espera la cosecha, habría sido impensable de otra manera. El apóstol Pablo le dice a Bernabé, tras realizar su primer viaje apostólico por el sur de Asia Menor, le dice "vayamos a ver cómo van las iglesias de Dios". Es importante. Regresemos, veamos cómo va lo que hemos construido. 

Veré, dice San Cirilo, cada uno cómo procederá exactamente.

Y tiene aquí algunos ejemplos a los que no haré referencia, y avanzo:

«... Que Dios os muestre en alguna ocasión aquella noche y las tinieblas convertidas en luz de las que se dice:...»

Alguna vez Dios os mostrará en aquella noche... Es la noche tan anhelada; ¿qué noche? es la noche en que serían bautizados. Tan anhelada, la noche de la esperanza de los futuros fieles. Si supiéseis, queridos, cómo deseaban esa noche, si supiesen... La noche de su bautismo. Porque empezaban al comienzo de la noche y el Bautismo duraba toda la noche. Y por la mañana tenía lugar la Divina Liturgia y todos aquellos fieles, los nuevos fieles, comulgaban. Vestidos de blanco, tenían las vestimentas blancas del bautismo, con sus velas, y comulgaban.

Era una escena extremadamente conmovedora. Con cuánta emoción recibían los antiguos fieles a los nuevos. Y los nuevos fieles que fueron hechos dignos de ser bautizados, y ahora ya no se marcharían en el momento aquel en la Divina Liturgia en que decimos que salgan los catecúmenos, sino que se quedarán. Permanecerán y serán introducidos en los Misterios y así vivirán el Misterio de la Encarnación de Dios, y se convertirán en partícipes del Misterio. Es decir, comulgarán el Cuerpo y la Sangre del Dios Encarnado.

Era una auténtica celebración. Por supuesto, no hace falta decir que hoy esta celebración desarrolla de la siguiente manera. Invitaremos amigos, nos divertiremos, nos emborracharemos, y muchas otras cosas.    

Le decía a uno, buen chico, no sé si estará aquí hoy, no creo. Joven, recién casado, han tenido un niño hace muy poco. Le digo ayer por la noche, "deberías bautizar a tu hijo, no esperes a que pase mucho tiempo...". "No, en el verano porque  económicamente no estamos muy bien para hacer un banquete". 

¿Estas son, queridos, las condiciones de un bautismo? Nadie impide que se celebre un banquete, celebrémonos también materialmente, por supuesto. Pero el criterio para alcanzar el bautismo de una persona, ¿es este?.   

¿No creen que el valor del Misterio ya ha desaparecido de nuestro conocimiento y que necesitamos volver a este conocimiento? Creo que muy a menudo, tal vez nunca lo hagamos, no sé por qué. Y yo mismo, que os hablo ahora. Que necesitamos hacer referencia muy a menudo del Misterio del Bautismo. Muy a menudo. Para conocer muy bien dentro de nosotros qué significa Misterio del Bautismo.

Así, san Cirilo intenta garantizar lazos emocionales, por eso habla de esta manera aquí a los iluminados. Por esta razón, es decir, hacerles que busquen y pidan aún más lo que ya desean. Y miren cómo lo dice:       

 

«Que Dios os muestre en alguna ocasión aquella noche y las tinieblas convertidas en luz de las que se dice: "Ni la misma tiniebla es tenebrosa para ti, y la noche es luminosa como el día"...  

¿Cuáles son estas tinieblas convertidas en luz? Es la oscuridad que parece día. ¿Y cuándo la oscuridad parece día? Cuando hay muchas velas, aquella noche será luminosa, y esto era un símbolo de la iluminación interior. ¿Han visto qué decimos?: Los iluminados, con el sentido de que son iluminados por el Espíritu Santo, para expresar la Iglesia esta iluminación y esta limpieza.

Lo expresaba de dos maneras. Con las vestimentas blancas, y con el derramamiento de luz (con las muchas luces). Así vemos que debido precisamente que ellos eran testigos de bautismo de otros anteriormente, les toca estos lazos emocionales en sus corazones para que deseen más y más el día aquel.  

¿Saben qué significa esto? Significa, queridos, que no debían faltar de las catequesis. Porque, ¿les parecerá extraño? Si conociésemos la historia de los bautismos antiguos... escuchen por favor esto. Cuando acababan los catecismos, venía el obispo tenía para hacer exámenes, para hacer preguntas. "Dime tú, ¿qué es el Bautismo? ¿Qué quiere decir que Dios es triádico?... Dime qué significa que el hijo de Dios se encarnó, ¿qué significa?". Y cuando, queridos, alguien no sabía cómo responder, —increíble pero cierto—, no aprobaba, tal como se hace en el colegio. Y le decían, no será bautizado en Pascua, sino en Navidad. Allí lágrimas y alboroto... Así que el otro no se avergüenza, y para no perder la oportunidad de convertirse en fiel, iba a los catecismos y no faltaba. 

¿Véis qué medios utilizaba la Iglesia? Debido a que hoy no utiliza estos métodos, por ese motivo hemos retrocedido mucho. Y porque ahora, permítaseme decir,  las escuelas siguen estos métodos oscurantistas y estas medidas medievales, por eso ahora esta decadencia. Hablaba con un profesor y le decía que hoy se ha perdido el interés. Todo se ha igualado, no importan los errores... terrible la caída.

Ha sucedido ya en la Iglesia; si sucede también en las escuelas y en todo lo demás, entonces... nos acercamos a la desaparición. Nos acercamos a la desaparición queridos, pero pienso que la Iglesia ha de regresar a estas medidas antiguas. Cuando más santos, más mártires había.   

¿Saben qué quiere decir que por una puerta entraban para ser bautizados y por la otra, a veces en el mismo día, por la otra se dirigían al martirio? Es impactante. 

Hoy me parece que el mejor fiel, no podría compararse con un catecúmeno de la antigua Iglesia. Esto es una fatalidad y debemos volver atrás. No es algo atrevido decir que deberíamos volver a los antiguos métodos, mediante los  cuales realmente podremos dar frutos.         

 

«A cada uno de vosotros se le abrirá entonces la puerta del paraíso. Entonces gozaréis de las aguas llenas de fragancia y que os traen a Cristo*. Que percibáis entonces la llamada de Cristo y la fuerza de las realidades divinas»

Cristo significa Ungido, Mesías; es lo mismo que decir Jesús Cristo o Jesucristo. Todos estos nombres son correctos.

 

A cada uno se le abrirá entonces, es decir en aquella noche, la puerta del paraíso. Esto no son cosas filológicas, no es una expresión bonita basada en una bonita imagen. Es, atiendan, 100% de esencia, porque el bautismo es la entrada en el Reino de Dios. Lo saben muy bien. Porque sólo con el bautismo, queridos, entramos en el Reino de Dios. Por este emotivo decimos que es pecado que no nos dé tiempo a bautizar a un niño. 

Claramente lo dijo el Señor, que en el Reino de Dios no puede entrar nadie si no es a través del agua y del Espíritu (Jn. 3,5). De modo que realmente el bautismo es la puerta del Paraíso; esto es así al pie de la letra, no es algo metafórico. 

 

«Entonces gozaréis de las aguas llenas de fragancia y que os traen a Cristo».

Aquí dice de las aguas que "traen a Cristo". Esto causa impresión, ¿cómo traen a Cristo las aguas? Es porque en estas aguas fue bautizado Cristo. Recuerden por qué dijo, si es que podemos comprenderlo ahora (cuántos Misterios existen en la Santa Escritura; a cada paso y en cada oración, queridos, existe un Misterio. Podemos interpretar algunas cosas, pero nunca tocamos al fondo de un tema, siempre permanece desconocido el fondo. Por es motivo son llamados Misterios), por qué dijo el Señor a Juan, quien se negaba a bautizarle: "Deja ahora, hagamos lo debido, bautízame".

¿Por qué debía ser bautizado Jesús Cristo?

Es conocido que sus discípulos no bautizaban, no sé si lo sabían esto. Los primeros apóstoles, los doce, y los primeros fieles que estaban alrededor de Cristo, no fueron bautizados. ¿Lo sabían? Y de hecho, ¿sabéis cuántos eran en total? Ciento veinte personas no fueron bautizadas. Cristo sí que fue bautizado.

San Juan Crisóstomo, para sacaros de la duda, dijo lo siguiente: que el aposento superior aquel en que se encontraban los discípulos en Jerusalén, era como un apila bautismal, en la cual los que estaban presentes fueron bautizados.

De este modo, aunque los doce discípulos, por ejemplo, no fueron bautizados, todos los demás sí que lo fueron. La prueba es que los doce no fueron bautizados, sin embargo el apóstol Pablo sí; fue bautizado por Ananías como saben, tal como está escrito en los Hechos de los Apóstoles.

¿Por qué entonces el Señor fue bautizado? Abrió un camino. ¿Qué significa este camino que fue abiertp, qué podemos entender? De todos modos, las aguas "traen a Cristo" [del gr. "Χροστοφόρα", [Jristofóra]]. Las aguas del bautismo en adelante "traerían a Cristo".

«Todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos» (Gal. 3,27). Todos los que habéis sido bautizados en el nombre de Cristo, de Cristo habéis sido revestidos. He aquí entonces por qué las aguas del bautismo "traen a Cristo".

Y cuando soy bautizado, es decir sumergido en el agua, soy revestido de Cristo; esto siempre en Misterio.

 

«Entonces de las aguas llenas de fragancia y que os traen a Cristo»

Las aguas llenas de fragancia. ¿Qué fragancia? ¿Fragancia real para los sentidos, o metafórica? ¿Saben qué dice el apóstol Pablo sobre este tema de la fragancia? Dice: «Porque para Dios somos grato olor de Cristo»(2 Cor. 2,15)  

Creo que lo había dicho ya alguna vez, no importa, es bueno recordar estas cosas. Era cuando los alumnos se alegraban de ser alumnos. Cuando volvíamos de la escuela, tras haber ido por primera vez a la primera clase; me decía mi madre: 

—¡Hijo mío qué aroma traes!

— ¿Qué aroma traigo?

—Traes aroma a escuela—, y hacía el gesto de olerme.

Y luego recuerdo que nos jactábamos de oler a escuela. Estando yo sólo sin embargo, me olía a mí mismo, y me decía: "¿Qué aroma? Yo no huelo a nada...".

Pero se refería a esa alegría que existía en la enseñanza, aquellas cosas hacían la vida muy hermosa. No me digan que cada vez que recordemos el pasado ha de ser algo nostálgico, que debamos como humanos desenraizar cosas del pasado... claro que no, son pequeñas cosas que son hermosas. Son tan simples que son hermosas, y tienen una alegría especial. 

O como cuando recibía la bendición de la madre para ir al colegio, cada día. No os lo ocultaré, no me iba de casa si no me daba mi madre la bendición. Y si alguna vez la hacía enfadarse por lo que fuese, y me decía "no te doy la bendición, vete al colegio"... Pues no iba al colegio. Me sentaba allí, "no me voy si no me das la bendición".

Ciertamente, qué gran valor pedagógico tenían estas cosas. Creo que muchos de ustedes habrán vivido esto, y me entenderán. Pero, ¿cuál es esta fragancia a la que se refiere el apóstol Pablo cuando dice "vosotros sois fragancia de Cristo"?

Queridos, es un fragancia real a los sentidos pero también metafórica. Me explico: la fragancia es lo que se crea como sentimiento del olor cuando existe la virtud, cuando existe santidad, cuando entramos a un lugar con gente y sentimos que allí hay santidad. Y sentimos como un alivio, como si respirásemos el aire de un modo distinto, aun sin que huela a nada, pero sentimos algo distinto, agradable, y hacemos unos gestos como si estuviéramos oliendo una flor muy olorosa. Y damos un profundo respiro y volvemos a oler, y nos sentimos bien. 

Y al contrario también, cuando entramos en un lugar con mal olor, metafóricamente, y aunque en realidad no exista físicamente tal mal olor, decimos "qué mal huele aquí dentro". Metafóricamente existe un mal olor a inmoralidad, a blasfemia, es como si estuviese el ambiente cargado. Y aunque en realidad no existe ese olor, nos tapamos la nariz como gesto, indicando nuestro sentimiento de desagrado. 

El hombre fiel es fragancia de Cristo, un olor que también es físico. Es algo que quizás no lo hayamos concebido. Aunque habíamos hablado ya de ello alguna vez, me permitirán hacer aquí un comentario aparte.

¿Qué quiere decir Ortodoxia?

Son muchas cosas, pero aquí un punto básico y central es el siguiente. Toda la creación se encuentra en el amor y en la providencia o interés de Dios por ella, la cual vivirá eternamente dentro de este amor e interés suyos, es decir dentro de la bienaventuranza que tendrá lugar en el Reino de Dios, toda la creación; es decir no sólo mi alma, sino también mi cuerpo; no sólo el espíritu sino también lo material. Por eso tenemos dentro del espacio ortodoxo elementos que escandalizan a los "idealistas". 

Y los protestantes en realidad poseen este idealismo, lo cual es algo herético. La Iglesia condenó el idealismo de Platón debido a que negaba lo material. Lo material también es santificado, queridos. Escuchen, la Iglesia, los iconos, el canto litúrgico, la Cruz; los dones santificados, son pan y vino que llevan los fieles, y la partición de los panes ["Artoklasía"], se llevan estas cosas y se recibe el cuerpo y la sangre de Cristo. 

Y las flores que se llevan al templo, el incienso... todo esto son cosas materiales. Pero algunos heréticos niegan lo material, por eso rechazan la Ortodoxia, diciendo que son cosas inferiores. Pero los inferiores son los que afirman esto, porque la creación es de Dios, y será renovada, y será el Reino de Dios. Y Dios abarcó toda la creación en virtud de la encarnación del Hijo de Dios. Dios nunca admitió el negar su creación, ¿y tú ahora menosprecias lo material? 

Ortodoxia quiere decir entonces que dentro de la salvación está incluido lo material, lo que significa que este cuerpo mío será salvado; no sólo mi alma, sino también mi cuerpo. 

Y por lo tanto, como resultado del tema, las reliquias de los santos despiden una fragancia. Y algunas también, no todas, las que Dios así lo permite, —Él sabe por qué—, emanan mirra. Por ejemplo san Demetrio el Miroblita o "Emanador de mirro"quien despide grandes cantidades de mirraY del mismo modo las de otros muchos santos. 

Y podría decir alguien, ¿pero cómo es esto?  Pues tenemos también iconos que despiden mirro. A veces porque han sido pintados por personas santas, o por la santidad de lo representado.

¿Ven que el fiel es fragancia de Cristo, fídica y metafóricamente? Es muy importante esto.

 

«Que precibáis entonces la llamada de Cristo y la fuerza de las realidades divinas»

 

Veamos esto, son dos partes. 

1. Cuando dice entonces esto de "percibáis", en aquella noche, la deseada noche. Recibiréis por adelantado el nombre de Cristo. Es decir, podréis ser llamados cristianos. Hoy, sabéis, nos avergonzamos de ser llamados cristianos. Y esto es señal de cuánto hemos caído en el entendimiento de qué significa ser cristiano. Pero hemos convertido esto también un tema dependiente de la moda. Pensamos que la moda de hoy en día requiere no mostrarse como cristiano, porque se trata de una cuestión de desvanecimiento de la identidad cristiana. Pero en algún momento deberíamos empezar a sentirnos orgullosos, orgullosos en el Señor, de que somos cristianos. Los antiguos mártires decían esto: "soy cristiano".

Una vez pensé, leyendo una vez más las palabras del Señor, que dicen: «No os preocupéis por lo que vais a decir, ni lo penséis, sino lo que os fuere dado en aquel momento, esto decid» (Mt. 10,19). 

Cuando seáis llevados a los tribunales de los idólatras, no penséis lo que vais a decir. Yo os daré espíritu de sabiduría y sabréis lo que decir. 

Veamos ahora estas palabras de Cristo e investiguémoslas dentro de las apologías de los cristianos.

A primera vista podría parecer que estas apologías son contrarias a las palabras de Cristo; no es así, sin embargo. Como son las dos apologías del mártir Justino, como son las apologías de los llamados primeros apologistas, como las de Atenágoras, Aristides, y algunos más... pero no son contrarias.

Vayamos más abajo, a las apologías de los mártires llevados a juicio. ¿Qué encontramos principalmente como estereotipo en sus palabras ante los que les interrogaban? Porque Cristo dijo, "Yo os daré sabiduría para decir lo que debéis decir". Veamos entonces esta sabiduría. 

Buscamos en los martirologios, ¿y qué encontramos?.

"¿Quién eres tú?"

"Soy cristiano"

Principalmente los mártires daban esta respuesta, y a ella se limitaban.

"¿Cómo te llamas?"

"Soy cristiano"

"¿De dónde eres?". Normalmente los que les juzgaban hacían estas preguntas.

"Soy cristiano"

"¿Dónde están los que estaban contigo?"

"Soy cristiano"

¿Han visto? tal vez alguien no entienda, sino sólo cuando entre al espíritu de las cosas, percibirá que esta es la sabiduría. Tal como en los Evangelios, lo mismo. Parece que son ingenuos, escritos con ingenuidad. Pero si se tiene humildad, entonces podrá verse que es la sabiduría que no se agota nunca.

Del mismo modo, lo de "soy cristiano" parece una respuesta ingenua. Pero el que llegue alguien a decir esto, que tiene el nombre de cristiano, es la más alta sabiduría.

Tal como algunos troparios de santos que hacen referencia a sus características, les denominan "sabios", a pesar de que no tenían ninguna formación. Es la sabiduría divina, el comprender alguien qué es. Y éste mártir decía, "soy cristiano", es decir, he comprendido quién es Cristo.

¿Quieren que les diga más? Cristo es el Hijo de Dios encarnado". Es aquello que diría extensamente Justino, por ejemplo, o los otros, en sus apologías.

Es gran sabiduría. No sólo como contenido, sino como modo. Porque podemos ver a los mártires con todo su coraje diciendo "soy cristiano".

Y sin embargo queridos, nosotros hoy nos avergonzamos de decir esto. Vigilemos esto entonces, no debemos avergonzarnos. Debido a que hoy día ha caído, digamos, el nombre de cristiano, por eso nos avergonzamos. ¡No! Hemos de poner en alto de nuevo el nombre de cristiano. Y entonces los cristianos se sentirán orgullosos de serlo.

No tiene importancia lo que piensen de nosotros aquellos que tienen una muy baja idea sobre los cristianos, no importa, pero una cosa hace falta, ser consecuentes. Es decir, ser cristiano en nombre y en hechos, serlo realmente con la propia vida de cada uno.

 

2. Y la segunda parte, «y la fuerza de las realidades divinas».

¿Cuál es esta fuerza de las realidades divinas? Son los carismas divinos, los dones divinos. 

Cuando viene el Santo Dios Triádico en nuestro bautismo, porquye a Aquel llamamos, porque Él nos creó, viene como Santo Dios Triádico a corregirnos de lo que perdimos con Adán. Por eso decimos "en el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo". 

No es sólo una confesión, de que en este Nombre hemos sido bautizados, sino que estas tres Hipóstasis (Padre, Hijo, Espíritu Santo) vienen a corregir, porque  las tres colaboraron en mi creación. Y ahora las tres colaboran en mi regeneración. Así, cuando Dios viene para regenerarme, no viene "con las manos vacías". Tal como Él dijo en el Antiguo Testamento, "No vendrás a mi Templo con las manos vacías" (Deut. 16,16).

¿Han oído esto? Cuando entras en una iglesia, no digas cosas como "quién sabe lo que hacen con el dinero aquí dentro...", o "esta iglesia es muy rica". No digas esto. Lleva tu ofrenda, enciende tu vela, lleva el pan litúrgico. No vayas enbtonces con las manos vacías, lo dice Dios, es un mandamiento. Aunque sólo sea encender una vela, no nos presentemos ante Él con las manos vacías. 

Escuchen entonces ahora aquí esto tan hermoso. Como saben, entre los amigos se intercambian regalos. Así, también aquí, la reonciliación entre Dios y el hombre crea un intercambio de regalos. Y viene entonces el hombre a ofrecer un regalo a Dios. ¿Y sabés qué regalo es? Unos cabellos de su cabeza. ¿Qué otra cosa tiene para ofrecer? Y le corta el iereas (cura, sacerdote) en forma de cruz unos cabellos de la cabeza, y los echa dentro de la pila bautismal; esto le pertenece a Dios. Señal de dedicación y regalo. 

Y mientras que el hombre ofrece unos cabellos, viene Dios y trae los Carismas divinos. El primer Carisma es el de la adopción, te hace hijo suyo; y en tu corazón dices, "Abba, Padre", llamas a Dios Padre. Y dices Padre Nuestro, llamando a Dios, Padre tuyo. 

Después te da sabiduría; te da conocimiento de los divinos Misterios. Y qué diré..., y con estas palabras cerraré, y te hace participante de la bienaventuranza del Reino de Dios. 

¿Han visto cuántas cosas trae? Cómo nosotros llevamos un pan litúrgico, y Él nos da Su Cuerpo? De la misma ofrenda, el pan, lo transforma en Cuerpo del Hijo encarnado y nos lo da y somos hechos de nuevo participantes de la bienaventuranza de Dios.

Así, realmente en el bautimo recibe alguien fuerza de las realidades divinas.

 

«Mirad ya ahora hacia arriba con los ojos abiertos de la mente: contemplad en vuestro ánimo los coros de los ángeles, al Padre Señor de todas las cosas en su trono, al Hijo unigénito sentado con Él a su derecha y al Espíritu presente junto a ellos, y a los tronos y dominaciones como siervos. E imaginad que cada uno de vosotros ya haya conseguido la salvación».

Qué hermosa imagen litúrgica, que abarca el cielo y la tierra.Este versículo nos recuerda una parte del Libro de la Revelación [Apocalipsis] que analizamos en la otra iglesia, en San Caralambo. Puede ver alguien realidades terrenales y celestiales. 

Cuando dice que vienes tú a ser bautizado, está el trono del Padre, Jesús Cristo como hombre a la diestra de Dios, coros angelicales cantando himnos, reunidos en tu bautismo.

¿Han visto el icono del Bautismo de Cristo? La Santa Escritura no lo dice explícitamente, pero se obtiene a partir de la interpretación de las cosas. A una orilla está Juan el Bautista, y en la otra hay ángeles. Del mismo modo también ahora en nuestro bautismo hay ángeles. 

¿Por qué? Porque recibimos un nuevo nombre, el cual nadie conoce, sino sólo aquellos que lo tienen. Ahora aquí no me quedaré en el tema de la Revelación, en el elemento escatológico o referente a los últimos tiempos, sino que me quedaré en el presente.

Qué significa que tengo el nombre de cristiano, solo yo puedo saberlo. Si soy un verdadero y consciente cristiano. Gran cosa, gran tema este. 

Y los ángeles se regocijan. ¿Cómo lo sé? Nos lo dijo Cristo, que «hay un gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente» (Luc. 15,10).

De hecho lo dijo dos veces. ¿Por qué? Porque allí es bautizado en el bautismo de las lágrimas y del arrepentimiento. Pero este es el segundo bautismo, el menor bautismo, el segundo después de la caída. ¿Cuánto más ahora en el primer bautismo? Aquel, permítanme decirlo, bautismo virginal.

Si Cristo dijo que los ángeles se alegran, ¿no estaban en mi bautismo los ángeles?He aquí entonces el motivo de por qué coros angelicales se encuentran en tu bautismo.

Y todo esto, en una disposición litúrgica; el Trono de Dios, los ángeles, el agua en la pila bautismal, preparado Dios para recibirte, porque eres bautizado en su nombre. Y en este icono podemos ver entonces a cada uno que es salvado. "E imaginad que cada uno de vosotros ya haya conseguido la salvación". 

Este es el resultado: la salvación. 

 

«Vuestros oídos lo habrán escuchado: desead oír aquella voz hermosa con que os aclamarán los ángeles al recibir vosotros la salvación: "¡Dichoso el que es perdonada su culpa, y le queda cubierto su pecado! Entraréis entonces como astros de la Iglesia resplandecientes en vuestro cuerpo y en vuestra alma». 

¿Ven?  En vuestro cuerpo, y en vuestroi alma; porque no tenemos bautismo del alma, tenemos bautismo del hombre entero. Son bautizados el cuerpo y el alma juntos. 

De aquí analizaré sólo una cosa, porque muchas veces es malinterpretada por los heréticos. Es del Salmo 31,1, y dice: «Feliz el que está absuelto de su culpa, a quien se le ha enterrado su pecado» [Interpretación por P. Trempelas: «Verdaderamente felices son aquellos a los que les han sido perdonadas por Dios sus ilegalidades y cuyos pecados han sido cubiertos, de modo que ya no se ven más»].

Les diré sólo qué significado tiene: Han sido cubiertos; por lo tanto, ya que ha sido cubierto mi pecado, dice, Dios no lo ve esto ya, lo ha tapado. Los herejes dicen que "en realidad no son perdonados los pecados, sino que son tapados o cubiertos". Esto es absurdo. En el Misterio de la Confesión tenemos el perdón real, porque aparte d emuchas otras señales que demuestran esto y de que el mismo Cristo lo asegura; pero particularmente respecto a este pasaje, escuchen:

Cuando yo tapo o cubro algo, mis ojos no lo ven, pero para Dios no hay nada tapado ni oculto. A Sus ojos todo es desnudo y descubierto. Por lo tanto, cuando dice “Felices aquellos cuyos pecados han sido cubiertos, significa que no los ve Dios. Y esto significa que dado que Él no nos ve, no existen. Yo no veo algo que este cubierto, porque mis ojos no ven atraves de las cosas, pero para Dios no existe nada que no sea transparente, todo lo ve. Y si Dios entonces no lo ve, para El has sido cubiertos los pecados, significa que no existen, que han sido eliminados.

 

Y seguimos con el párrafo 16. Aquí tiene una densidad en sus consejos y una considerable hermosura: 

«Y realmente es algo grande el bautismo de que hablamos: rescate de los
cautivos, perdón de los pecados, muerte del pecado, nuevo nacimiento del
alma, vestidura luminosa, santo sello imborrable, vehículo al cielo,
delicias del paraíso, medio para el reino, don de la adopción como hijos...»

 

Qué bellos elementos tiene aquí, que hermosas palabras propias de los que hablan desde un púlpito. San Cirilo es una pequeña enciclopedia de la homilía. Si alguien lee todo lo de Cirilo, y subraya lo que le gusta, fijándose también en las anotaciones que tiene al final de libro, es una pequeña (en tamaño, pero grande en contenido) enciclopedia de la homilía. No os oculto que tengo dos tomos en mi biblioteca. Uno lo tengo en limpio y el otro está tan lleno de anotaciones y con tantas cosas subrayadas, que si lo ven se asustarán.

¿Por qué? Porque cada línea dentro de cada pasaje es un tesoro, y muchas veces acudo a ello  para encontrar elementos para mis homilías. Muchas veces. Esto lo digo con amor fraternal hacia los que hacen homilías, que podrían utilizar a san Cirilo como una fuente muy importante.

Veamos los elementos que escribe aquí san Cirilo sobre el santo bautismo. 

Que es el rescate de los cautivos. ¿Qué quiere decir rescate? Pago el dinero para ser "canjeado". Era prisionero de Satanás y ha sido pagado el dinero para comerciar nuestra liberación. Este desde luego es un gran tema, pero sólo plantearé. ¿Entonces Dios dio dinero al diablo? No, esto es una blasfemia. Con lo que Cristo pagó fue con su sangre en la cruz, esta es nuestra liberación de las ataduras del diablo. 

El diablo no recibió ningún dinero; como dice san Cirilo, al diablo no le pertenece ni un céntimo. Mentía cuando le decía a Cristo, "si me reverencias, te daré todos los tesoros de los reyes de la tierra". ¡Miente! ¡No tiene ni un céntimo! Simplemente le fue permitido, por decirlo así, hacer uso de estas cosas. ¿Podría recibir dinero el diablo de Dios, como si éste último estuviese prisionero y obligado ante el diablo a recuperar a los hombres? No, por favor.

 

«Perdón de los pecados».

El bautismo es realmente el modo mediante el cual son perdonados los pecados. Tanto el pecado original como nuestros pecados personales. Permítanme decirles algo aquí para que vean algunas diferencias entre algunas cosas. 

Como sabrán, el que tenga pecados carnales, es un impedimento para el sacerdocio. Aún si dijese alguien, "pero me he arrepentido y he ido a confesarme", estos pecados son determinantes en cuanto al sacerdocio. Puedes ser perdonado, puedes ser santo, pero no puedes recibir el sacerdocio. 

Hace referencia al respecto san Basilio el Grande, con el siguiente acontecimiento: Una vez un sacerdote cayó en el adulterio, y se dirigió a san Basilio. Éste le llevó a una cripta, para que se arrepintiese. Y así fue que se arrepintió. 

Entonces murió alguien, y como este sacerdote había mostrado gran santidad, unos familiares del muerto le pidieron que rezase y pusiese sus manos sobre el muerto, y el muerto fue resucitado. Dice san Basilio, que este hombre llegó a tal altura de santidad, que le fue concedido hacer este milagro. Sin embargo, le dice al sacerdote san Basilio, "aunque resucites muertos, no puedes ya ser sacerdote". Terrible, pero cierto.

Tenemos sin embargo personas que cayeron en pecados carnales como era san Agustín de Hipona, y después fue sacerdote. ¿Cómo sucede esto? Sucedió antes del bautismo. Esta es ahora la gran alegría. En el bautismo, queridos, todo se perdona. 

Y debido entonces a que existe esta Gracia en las aguas del bautismo, por eso en las vísperas de la Teofania, en las que se realizaban los bautismos durante toda la noche y la Liturgia por la mañana para que comulgasen ya los recién bautizados, los fieles se apresuraban a recoger el agua del bautismo como bendición. Y dado que esto estaba fuera de lugar, por eso la Iglesia, no pudiendo descartarlo, porque lo hacían los fieles, entonces se decidió realizar el Oficio de la Gran Bendición de las Aguas también en la Vísperas de la Teofanía para pudiesen llevarse los fieles de aquel "Ayiasmós" [del gr. "Αγιασμός", agua bendita o bendecida] y no llevarse el agua de los bautismo de los cristianos.

Por eso fue establecido realizar dos Oficios de Bendición o Santificación de las Aguas, por la tarde anterior o Vísperas, y en el mismo día en la Divina Liturgia del día de la Teofania. 

 

«Muerte del pecado». En el Bautismo muere el pecado. Nuevo nacimiento del
alma.
En el Bautismo vuelve a nacer el alma.  

Es como con el diálogo con Nicodemo, dice éste, "¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?". Y le dice el Señor, ¿tú eres maestro de Israel y no lo sabes?: "De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios". (Jn. 3, 3-5) 

Tenemos entonces realmente un nuevo nacimiento.

 

«Vestidura luminosa». ¿Cuál es esta vestidura luminosa? Es aquello que tenía Adán y le reverenciaban los animales. 

Saben Adán, estando en el Paraíso, no era atacado por los animales. Eran pacíficos ante él, porque tenía reverencia ante Adán, que era la imagen de Dios, pero también la vestimenta de Adán reverenciaban; y aquella vestimenta que tenía Adán era aquella que tenía Cristo en su Transfiguración, la gloria divina.

Por eso cuando Adán pecó y perdió la vestimenta divina, entonces percibió su desnudez. Y entonces hizo Dios las vestiduras de piel porque perdieron las vestiduras divinas. Esta vestimenta divina entonces la recibimos de nuevo en nuestro bautismo, aquella vestimenta antigua que tenía Adán, e incluso mejor.

 

«Santo sello imborrable».

¿Qué quiere decir con "sello"? Aquí queridos podríamos hablar una hora sobre el tema del sello. Recordad en el Apocalipsis cuando vimos algunas cosas relacionadas con lo que significa este sello [Ver: Apoc. 7,2-3]. 

Recuerden cuántos emperadores utilizaban el sello imperial para la validación de algunas cosas y de algunos casos, de alguna ley. Recuerden cómo Nabucodonosor que había sellado con su anillo la piedra puesta sobre la puerta del foso de los leones donde estaba Daniel (v. Daniel 6,16). Era el gran sello del estado que llevaba el emperador. 

Después este sello pasó a los Misterios. Tiene una gran importancia valor este sello. Y lo que dice de nuevo el Apocalipsis que el antiCristo sellará a sus seguidores, etc. No continúo con el tema del sello, comentaré sólo lo de " imborrable" [santo sello imborrable].

Como saben, el Misterio del Bautismo, así como el del Sacerdocio, es imborrable. Escuchen esto, queridos: es imborrable. Cuando alguien cae en la herejía, se vuelve ateo, el sello de su bautismo es imborrable. Nada elimina el sello que se recibió en el bautismo. Si se arrepiente, no es bautizado de nuevo. 

Como en el sacerdocio, si es depuesto, no es ordenado de nuevo cuando regrese; lo cual significa que es realmente imborrable.

Y debido a que ha pasado la hora, terminamos aquí. Y os digo sólo esto, que todo esto es de un interés extraordinario, y debemos continuamente estar aprendiéndolo.  

 


 


AUDIO HOMILÍAS:   https://www.arnion.gr/mp3/omilies/p_athanasios/agioy_kyrilloy/agioy_kyrilloy_006.mp3 

TEXTO CATEQUESIS:  Catequesis San Cirilo de Jerusalén .pdf 

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