CATEQUESIS DE SAN CIRILO DE JERUSALEN. 5. [24-01-83] La asistencia al catecismo sin ausencias. El secreto respecto al catecismo para quienes no son catecúmenos. La conducta respetuosa de hombres y mujeres durante el catecismo común. [1377]

Cuando hacemos nuestras homilías, no nos importa cuánto permanecerá en los corazones de la gente lo que decimos. Basta con que Dios nos perdone, y a mí el primero, basta con decirlo bien. Y que la gente nos diga, lo habéis dicho bien. Queridos esto está testificado y daremos cuentas a Dios. Debemos tener mucho cuidado de que lo que decimos, no importa si nos repetimos alguna vez, si intercalamos elementos retóricos o no; lo importante es que la gente entienda lo que les diremos. 

Es muy importante, esto hace ahora san Cirilo. Fusiona la teología con la acción, está interesado en su rebaño y por eso da este mandato [Párrafo 11]: «Pero te doy un consejo. Aprende lo que se diga y guárdalo para siempre». 

Apréndelas y aplícalas. Este "apéndelas" tiene, diríamos, dos lados. Un lado está en el que habla y el otro en el oyente. Que el maestro diga al alumno "aprende lo que te estoy diciendo", es una toda una conversación. El maestro también debe crear condiciones de aprendizaje en el alumno; y estas condiciones son el método, son  muchas cosas. Como condiciones para que realmente se conviertan en algo como una lección para el alumno.

Y el alumno también, por su parte, tiene el estudio, tiene la atención, etc. Podemos decir que el tema del aprendizaje tiene estos dos lados y luego está también el tema de aplicar todo esto. Porque si, queridos, nuestros creyentes no aplican lo que les decimos, ¿qué podemos hacer nosotros? Puede que solo tengamos responsabilidad en un punto, en si lo decimos bien o si les recordamos, porque ya saben, un punto de la enseñanza son los recordatorios constantes. No importa si una vez di un discurso sobre un tema, tengo que volver una y otra vez, seguir el método de la Escritura, la cual vuelve sobre el mismo tema,  tal vez con otro ejemplo, con otro evento, pero vuelve. Así que nosotros también debemos volver para que podamos hacer que la otra persona se acostumbre a retener lo que escucha y que en algún momento pueda empezar a aplicarlo. 

San Juan Crisóstomo dice lo siguiente. "Mi trabajo es para informarte. No es mi trabajo convencerte. Prestad atención a este asunto. Es asunto tuyo creer, por supuesto que yo he creado las condiciones adecuadas convincentes. Sin duda. Pero más allá de esto, ¿qué podemos haceros si no estáis convencidos o no queréis aplicarlo? Si tenéis una mala predisposición a esto, es culpa vuestra. Prestemos todos atención a este punto, queridos míos, porque las cosas son paralelas, aquí y en nuestras homilías y en todas partes en cada época. Lo que oímos, aprenderlo y aplicarlo. Solo entonces podremos verdaderamente convertirnos en buenos cristianos. 

 

Párrafo 11: «Pero te doy un consejo. Aprende lo que se diga y guárdalo para siempre. No creas que éstas son las homilías acostumbradas: son de calidad y dignas de fe. Pero si en ellas hay en un día determinado algo que no se dice, lo aprenderemos al día siguiente. Pero la doctrina, ordenadamente expuesta, acerca del bautismo de la regeneración, ¿cuándo se transmitirá otra vez si hoy se descuida? Piensa que es tiempo de plantar árboles; si no cavamos y penetramos hasta el fondo, ¿cuándo será posible plantar otra vez de modo correcto lo que ya en una ocasión se ha plantado mal? Piensa que la catequesis es un edificio; si no cavamos y ponemos los cimientos, y si no se traba ordenada y adecuadamente la estructura de la casa, de modo que nada quede suelto o cortado y el edificio se convierta en ruinas, todo el trabajo realizado será inútil. Conviene poner ordenadamente una piedra junto a otra y situar un ángulo frente a otro; al suprimir los salientes, surgirá un edificio proporcionado. Del mismo modo, te traemos hasta aquí como las piedras de la ciencia».

Hay discursos, dice, hermosos, buenos, que puedes escucharlos de nuevo cuando conversáis entre vosotros, si ahora estás descuidado. Aquí que hacemos catecismo ahora y hablamos del baño del renacimiento, es decir del bautismo —como él dirá algunas otras cosas más adelante y os las diré más específicamente—, esto ¿En qué otro sitio podrás escucharlo? Él tiene un argumento, que todo maestro tiene: que si plantas mal una planta, la arrancarás para volver a plantarla? 

Si pones una piedra sobre otra para hacer un edificio, y una piedra no encaja sobre otra, entonces, ¿cómo construirás? ¿Seguirás añadiendo piedras de este modo? Esto no es posible, una piedra deberá encajar sobre la otra. Así también aquí, debe haber una secuencia o conexión de temas. 

Si vienes una vez a escuchar, y la siguiente no vienes, entonces no puedes tener una imagen correcta de lo que decimos aquí. Por esta razón, así como nadie puede aprender a leer y escribir si falta a la escuela, tampoco puede tener un buen conocimiento teológico del contenido de su fe si no asiste y no realiza un trabajo sistemático al respecto.  Es decir, aprender lo uno después de lo otro sin faltar y sin interrupciones. Con otras palabras, hermanos no faltéis; lo que perdimos la última vez, probablemente nunca podrá ser reemplazado.

No digamos "ya lo leeré" en algún sitio. ¿Dónde, cuándo, cómo? Por eso no faltemos para tener un aimagen completa del contenido de nuestra Catequesis. Porque creo que ya habéis entendido que aquí hacemos un catecismo sistemática, también seguimos a san Cirilo aquí y todos nuestros otros temas no son más que una catequesis sistemática. 

 

 

 

Y dice aquí lo siguiente, tan hermosamente: «habrá que oír lo que se refiere al Dios vivo; lo que se refiere al juicio; es necesario oír acerca de Cristo y acerca de la resurrección. Se dicen también ordenadamente otras muchas cosas que ahora se mencionan de modo disperso, pero que se expondrán en su lugar adecuado. Estas cosas debes entenderlas unitariamente, relacionando en la memoria afirmaciones anteriores y posteriores. En caso contrario, el arquitecto construirá bien, pero el edificio será frágil y a punto de caer».

Si no ponéis correctamente las cosas en vuestro conocimiento, porque el que enseña el catecismo construye, ¿qué puede hacerte él cuando una vez vas y otra no vas? Él lo dice, y construye correctamente, sistemáticamente, metódicamente. Pero tú no estás haciendo un trabajo metódico y correcto contigo mismo. 

¿Qué vamos a escuchar? Dice, hablaremos del Dios vivo, hablaremos de Cristo, del Juicio, de la Resurrección. Queridos, son muchos y grandes los capítulos de nuestra teología. Esa cosa extraña [que se oye], de que la teología pertenece a los teólogos y sacerdotes, no debería existir. La teología pertenecen al pueblo de Dios. ¿Quieres que te lo demuestre? 

Si leemos los logos de los Padres de la Iglesia, logos altamente teológicos y altamente difíciles, estos discursos se han convertido en el objeto de estudio de los teólogos. Si tuviéramos que decir que leyeran estos discursos nuestra fieles, nuestro pueblo, diríamos que son cosas muy difíciles. ¿Cómo entenderá el pueblo esto? No olviden que estos discursos de los Padres fueron pronunciados al pueblo. Los padres no hacían seminarios ni tesis de estudios sagrados, para presentarlos a alguna  universidad, sus estudios los hacían para el pueblo, lo que significa que el pueblo entendía. ¿Por qué entendía? Porque el pueblo era catequizado. Cuando hablamos teológicamente al pueblo, el pueblo se vuelve teológico. Es algo natural.

Permítanme contarles otro argumento sobre los temas de herejías, saben que no sólo participaban los obispos, sino también el pueblo. Y por supuesto, había mucha lucha. Hoy día si surge un tema teológico, esto sólo afecta al nivel de teólogos; nosotros lo comentamos y nada más. El pueblo entonces tenía su parte, y alzaban sus voces, abría debates teológicos. Como hoy abrimos temas sociales, políticos o económicos, la gente de entonces, el pueblo de Dios, abría discusiones teológicas;  esto significa que hemos dejamos la teología, y nos hemos quedado sólo en algunas pequeñas cosas prácticas. Esto es malo. Por esta razón nos acusan, al vez tengan algo de razón, de que hemos acabado en el pietismo. Debemos dejar este pietismo.  "Simplemente guardar algunos mandamientos y ya estamos bien...". ¡No, queridos! 

Usaré la frase de un teólogo moderno, hemos llegado a un cristianismo sin amor. Hoy digo que guardo los mandamientos, pero no tengo amor por Cristo. Mientras que la observancia de los mandamientos, que es un medio y no un fin, debería llevarme al amor de Cristo. Todo esto, porque precisamente la teología se ha marchado de nuestro pueblo, y debe regresar. Por lo tanto, debemos aprender todas estas cosas sobre el contenido de nuestra fe, con la mayor precisión posible. No me digan que es cuestión de un conocimiento culto. No me lo digan. Hay gente sencilla que entiende muy bien, tal vez no puedan expresarlo, pero lo entienden. 

Recuerdo una vez, cuando empezamos las homilías en la iglesia de San Aquileo, algunas personas me decían que decía cosas difíciles, aunque yo no admito que diga cosas difíciles, en fin, digamos que tenían razón. Sin embargo, algo les impresionó y contradecía esta caracterización que ellos mismos habían hecho. Me lo decían ellos mismos, yo no me había dado cuenta de esto. Pero a pesar de ello, dice, vemos mujeres sin ninguna formación sentadas al frente, escuchándote, y nunca faltan. Si  no entendieran estas mujeres, ¿por qué se pondrían delante del todo para escuchar? ¿Por qué motivo? Significa que tienen una aceptación en su interior, algo sucede. Entienden qué significa. Lo que significa que para obtener teología no es tan fundamental tener estudios; es bueno tenerlos, pero no lo son todo. Entonces diríamos que si los estudios lo fueran todo, ¿cómo recibieron los apóstoles que eran iletrados recibieron el Pentecostés. Es como si negáramos el poder del Espíritu Santo para que la gente sencilla y común pueda entender las verdades del logos de Dios, diciendo que el Espíritu Santo no tiene el poder ni la capacidad de iluminar a estas personas para que acepten estas verdades, sino solo a los instruidos, porque ellos sí lo entenderían... ¿No les parece esto blasfemo, incorrecto? 

No obstante debemos aprenderlo todo respecto al contenido de la fe, todo. Aprender quién es Cristo, aprender sobre la vida futura, sobre el Juicio, aprender sobre la Resurrección de los muertos. Aprender Eclesiología, qué es la Iglesia y todo lo referente a ella. Estos son importantes elementos básicos y vitales, que determinan nuestra vida práctica. 

En algún lugar, bastante antes, san Cirilo habla de esta raíz: «Raíz de toda buena obra es la resurrección de los muertos» ¿Lo han escuchado? Que la raíz de toda buena obra es la fe en la resurrección de los muertos. Si sé que resucitaré, esto creará en mí condiciones para virtud y buenas obras. Cuando sé que resucitaré. 

Esto es algo grande. Y algo, si os habéis fijado, cuando dice «Se dicen también ordenadamente otras muchas cosas que ahora se mencionan de modo disperso, pero que se expondrán en su lugar adecuado.» Sigue este método que ya les había dicho en un tema anterior nuestro. Un poco más abajo se ocupará con un catecismo entero para hacer un resumen de lo que dirá en las próximas Catequesis. Es decir, algunas palabras sobre la resurrección de los muertos, de Cristo, la resurrección de los muertos. Hablará del Cuerpo en otro párrafo. Y sobre algunos temas teológicos similares con solo diez líneas cada uno. ¿Saben por qué? Porque más abajo los analizará ampliamente, tanto que un solo tema de estos puede ocupar una o dos catequesis. ¿Saben por qué? Porque quiere, y esto es muy pedagógico en cuanto a su metodología, cuando vamos a hablar de muchas cosas. De hecho, en su análisis el otro se perderá en el océano de los análisis, y al final no obtendrá una imagen general de las cosas. Así que daremos una imagen general de las cosas, un diagrama de todo el conjunto. Como si dijésemos cómo funciona un coche, si entramos en detalles el otro se confundirá, ¿cómo podrá así entenderlo? Ponemos un esquema con partes diferenciadas. Cinco pequeños cuadros, los relaciona  explicando qué sucede en cada lugar, un esquema general.    

El alumno ha obtenido una imagen. Ahora, hora, tras obtener una imagen del funcionamieto, ahora podemos hablar de los detalles, ahora no nos perderemos. 

 

[18:05] 


 


 

 Traduciendo...

 

https://www.arnion.gr/mp3/omilies/p_athanasios/agioy_kyrilloy/agioy_kyrilloy_005.mp3

Translate