CATEQUESIS DE SAN CIRILO DE JERUSALEN. 4. [10-01-83]. Necesidad de «insuflación» y juramento. Suministros para confrontar herejes. [1376]

 

9º párrafo:

«Estén prontos tus pies para las catequesis. Recibe con buen ánimo los exorcismos: al ser insuflado o exorcizado, que ello te sirva para la salvación. Piensa que el oro es algo infecto y adulterado, mezclado con diversas materias como el cobre, el hierro y el plomo. Lo que deseamos es oro solo, pero sin el fuego no puede ser expurgado de los elementos ajenos mezclados con él: así, el alma no puede ser purificada sin los exorcismos, que son de origen divino y deducidos de las Escrituras. Tu rostro fue
cubierto con un velo para que tu mente pudiese estar más atenta y para que tu mirada dispersa no hiciese que también se distrajese tu corazón. Pero aunque los ojos estén velados, nada impide que los oídos reciban la ayuda de la salvación. Pues como los que expurgan el oro soplando al fuego con finos instrumentos funden el oro que está dentro del crisol, y al avivar la llama consiguen mejores resultados, así los exorcizados expulsan su temor gracias al Espíritu divino y hacen revivir su alma alojada en su cuerpo como en un crisol. De ese modo huye el diablo hostil, pero se asienta la salvación y permanece la esperanza de una vida eterna. El alma,
liberada del pecado, obtiene la salvación. Permanezcamos, pues, en la esperanza, hermanos; esforcémonos y esperemos para que el Dios de todas las cosas, viendo el propósito de nuestra mente, nos limpie de los pecados, nos permita esperar lo mejor de nuestras cosas y nos conceda una saludable penitencia. Dios es el que ha llamado y tú el que has sido llamado».


Dos o tres puntos tomaremos de este párrafo. Un punto muy importante es el siguiente: 

Que tus pies se apresuren a las catequesis que hacemos aquí. Más abajo de nuevo habla sobre la necesidad de que los catecúmenos acudan diligentemente a las catequesis, pero aquí podemos hacer el siguiente comentario. Es la disposición que ha de tener el hombre para recibir el logos de Dios. 

Aquí las catequesis, pero en general, ¿qué diríais, ya que el bautismo precede ya entre nosotros, cada logos de Dios, cada homilía, cualquiera que sea su forma. ¿No creéis que es un catecismo, el cual no sólo viene a informarnos sobre nuestra fe, sino también a apoyar, a consolidar y a añadir conocimiento. Es decir, debe existir esta disposición. 

Me ha impresionado vuestra disposición. Cuántas veces, hasta reunirnos todos  aquí, estoy un poco fuera en el patio de la iglesia y veo el modo en que venís. Rápido, ligeros, con prisa. Salís de vuestros trabajos, y os apresuráis a venir aquí. Si supiéseis cómo se regocija mi corazón cuando veo esto. El señor "tal" por ejemplo, que acaba de entrar, ha venido corriendo; ha caído mi mirada sobre él cuando estaba en la puerta; he dicho su nombre, no importa. Quiero decir que venís corriendo, cuánto me alegro. Cansados de todo el día, de vuestros cuidados, vuestros trabajos, venís aquí. Y en el espacio que tenemos a primera hora, dedicado a la resolución de dudas, estáis dos horas o más. 

Veis que el tema de que "estén prontos tus pies para las catequesis", pero diré algo triste. Ayer viniendo de la iglesia de San Jaralambo, había tal multitud de jóvenes que iban al fútbol, miles, que no podía pasar el puente, queridos. Me aparté un poco a una esquina y esperé un rato a que pasase esa multitud de personas, todos claro con la misma dirección, y yo el único que iba al contrario, porque yo iba a la iglesia de san Jaralambos y ellos venían al estadio de la ciudad. No podía pasar por el puente. Y me dije: ¿todos estos miles de jóvenes, en su mayoría eran jóvenes, viven aquí en Larisa?  ¿Tiene tantos jóvenes Larisa? Porque así como os elogiaba por vuestra disposición al venir aquí, ¿dónde están los otros miles de ellos? 

Están fuera. Y los que escuchan el logos de Dios finalmente es una cantidad muy pequeña e insignificante ante la multitud. Tal como se ha comprobado, alrededor del 2% van a la iglesia regularmente. [Fecha de la homilía: 10-01-83] El otro 98%, ¿dónde está? Este es un lado triste. Pero, no sé qué sucederá. Al menos los que escuchan el logos de Dios, vosotros, los aquí presentes, que tenéis esta buena disposición, os pido que siempre la tengáis.  

Aquí existe un peligro, el cual he de señalar a tiempo. Cuando pase un año, dos años, tres años, comenzarán a darse cuenta de que estás escuchando las mismas cosas. Ciertamente el logos de Dios relata lo siguiente asombroso. Si os has dado cuenta, toda la Sagrada Escritura tiene muchas historias, muchos acontecimientos. Y para una misma cosa tiene muchas formulaciones. E incluso la Santa Escritura  nunca agota un tema, como lo haría un gran tratado sobre un tema específico. 

Nunca agota un tema la Santa Escritura, al contrario. En un caso mencionará un aspecto del tema. En otro caso, en otro libro de la Santa Escritura, y en otro acontecimiento, mencionará otro aspecto del mismo tema. Así, un orador que sigue el método de interpretación de la Santa Escritura, como lo siguieron los antiguos padres de nuestra Iglesia, siempre tienen cosas nuevas que ofrecer. Y los oyentes no pueden decir que ya las conocen. 

Sea como sea el asunto, más o menos alguien que ha estado escuchando el logos de Dios durante años, puede venir la tentación de la saciedad y decirte, "esto lo sabes, ya lo has aprendido, entonces para qué ir a las catequesis".  

Queridos. Nuestra alma debe permanecer insaciable, siempre sedienta de escuchar el logos de Dios. Aunque supuestamente lo sepamos, no importa. El conocimiento no es solo una información. Es también de preservación. Y si vemos el conocimiento no solo como información, sino también como preservación, y sobre todo esto último, entonces nunca diremos que nuestra alma está saturada y que ya no queremos escuchar el logos de Dios. 

Aquellos que caerán en la tentación de la saturación deben saber esto. Les informo  que cuando corrieron a escuchar el logos de Dios, no fueron para beneficiarse, sino por curiosidad. Sí, lo saben, consciente o inconscientemente que la gente escucha el logos de Dios por una curiosidad. Pocas personas ven el logos de Dios como un conocimiento de Dios. No me refiero a una curiosidad en el mal sentido, sino simplemente la curiosidad de aprender otras cosas, de ampliar nuestro conocimiento.  

¿Saben que pocas personas ven la predicación del logos de Dios como una preservación, aparte de como conocimiento? André Ampere, el conocido físico, fue una vez a escuchar la lección de la escuela de catecismo del barrio. El catequista, un joven estudiante, que tenía como profesor a Ampere en la Universidad, le dice: "Señor profesor, ¿usted viene a escucharme a mí?". Le dice, "No, hijo mío, recibí catequesis de pequeño, vengo por la experiencia, porque tengo mucho que ganar. Me recuerda lo que aprendí una vez, me recuerda cómo debo vivir..." ¿Véis? Preservación. "Y si lo quieres, me gusta mucho escucharte dar la lección también", el profesor le dijo al estudiante. 

Si cada alma se posiciona de modo similar ante el logos de Dios, entonces no corre peligro de este peligro, yo lo llamaría mortal. De sentirse saciado del logos de Dios y renunciar a escucharlo. Así, diríamos que durante toda nuestra vida, nuestros pies deben apresurarse a los catecismos, como dice san Cirilo.

Un punto es este. Un segundo punto, El cual viene a darnos un conocimiento sobre el Misterio del Bautismo, —pero también para comprender algunas cosas, aunque sea a posteriori —; o también sea, alguien va a ser padrino, hemos de conocer esto, porque es una pena ser padrino, y muchos ni siquiera conocen bien el Símbolo de la Fe . ¿Entonces, qué clase de padrino serás, hermano? Porque en aquel momento asumes la formación, el catecismo del bautizado y prometes que asumirás su cuidado y su catecismo.¿Y ni siquiera sabes el Símbolo de la Fe? ¿Cómo pues lo haces esto? ¿Esto no es una osadía? Para no llegar a este punto, queridos, escuchemos qué nos dice aquí San Cirilo:

«Recibe con buen ánimo los exorcismos: al ser insuflado o exorcizado, que ello te sirva para la salvación».


¿Cuáles son estos exorcismos? Recíbelos con buen ánimo, con alegría. Atentos a este punto. Al ser insuflado o exorcizado, el tema es que recibes la salvación. ¿De qué se trata?
 

Como sabrán en el Oficio litúrgico del Bautismo, tenemos dos secciones. La primera sección es, diríamos, el catecismo. Así es como lo llaman. Y sale de aquí, del antiguo acto de la Iglesia. Y la segunda parte, el otro elemento, es la parte principal del Misterio del Bautismo. Empieza con el «Bendito el Reino del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo...», porque el Misterio del Bautismo normalmente está dentro del Misterio de la Divina Liturgia, la Divina Eucaristía. 

Entonces, cuando estos dos Misterios del matrimonio y del bautismo comienzan, —y tomamos el Evangelio y hacemos la Señal de la Cruz sobre la pequeña mesa que hemos puesto fuera, la cual sustituye a la Santa Mesa (como símbolo y represantación de la Santa Mesa)— hacemos así mención en la Divina Liturgia, de que en ella estaban contenidos estos dos Misterios.

Antiguamente, todos los Misterios de Nuestra Iglesia estaban integrados en la Divina Liturgia. Lo que aún permanece en la Divina Liturgia es el Misterio de la Ordenación [Sacerdocio]. La Ordenación no se entiende fuera del Misterio de la Divina Liturgia, de la Divina Eucaristía. 

El Bautismos entonces, en su tema principal, estaba conectado con la Divina Liturgia. Antes del bautismo, sin embargo, tenemos los llamados catecismos. Aquí, si abrimos un libro de oraciones [Euchologion], observaremos lo siguiente, dice esto: 

Orden realizado antes del Santo Bautismo. Se dice una oración a los Catecúmenos. Es una pequeña secuencia, y contiene lo siguiente. Comienza con una oración.

«Εn el Νombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo». No con «Bendito el Reino...» Con una oración, que se refiere al catecúmeno, para que Dios lo ayude a proceder al bautismo. Siguen tres oraciones que se llaman "exorcismos". Luego sigue otra oración, para que el catecúmeno sea aceptado por Dios; el sacerdote sopla sobre él tres veces, en forma de cruz. 

Aquí san Cirilo dice: "al ser insuflado o exorcizado, que esto te sirva para salvación". De hecho, os lo diré mucha veces esto durante el análisis de los catecismos; verán queridos que —lo dice también el patrólogo que escribe aquí en las catequesis de san Cirilo, que lo que ha sido salvado del acto de la antigua Iglesia (nos encontramos a mediados del s. IV, año 450), vemos, comparándolo con lo existente actuelmente en nuestra Iglesia, que realmente mantenemos intacta la Ortodoxia. Mantenemos realmente la doctrina apostólica, la verdadera enseñanza de la Iglesia.

Es algo sorprendente, a pesar de los sufrimientos, los peligros, los acontecimientos que ha pasado nuestro pueblo. La Ortodoxia a lo largo de la historia mantiene correcta su trayectoria. Esto es maravilloso. 

Y os digo, muchas veces lo tonifico, por qué es necesario que esto se sepa. Porque acusan a la Ortodoxia de que se ha desviado de la antigua tradición original. ¿Quién dice esto? ¿Quiénes nos acusan? Los protestantes.

Supuestamente, dicen que ellos están volviendo a las fuentes, atrás, a la tradición antigua. Estamos listos en cualquier momento para hacerles callar, con una obra tan original como son los Catecismos de San Cirilo de Jerusalén. 

Después de esta oración, tiene lugar lo siguiente. El catecúmeno es colocado mirando hacia occidente, y le dice el sacerdote: "Rechazas a satanás, a todas sus obras, a todo su culto, a todos sus ángeles, y todo su orgullo?"

He de señalar, que en las catequesis mistagógicas de san Cirilo, las cuales son catequesis posteriores al bautismo e iniciación en los Misterios, se hace análisis de lo que os he leído ahora. ¿Cuál es este culto a satanás, sus obras, su orgullo? No lo diremos ahora. 

Y dice el catecúmeno: "¡Sí, renuncio!".

¿Qué quiere decir "renuncio"? Me marcho, no pertenezco, no estoy bajo el dominio y el orden de satanás. Se lo dice tres veces. Y luego, "¿has renunciado a satanás?", otras tres veces. 

"Sí, he rechazado", me he marchado. El sacerdote le dice: "Sopla y escupe sobre él". Atended por favor esto de "sopla", tiene mucha importancia litúrgicamente. 

Después el sacerdote vuelve al catecúmeno hacia oriente. En la catequesis mistagógica de san Cirilo explica el término occidente, os lo diré de modo muy breve. Occidente simbólicamente es el lugar del satanás; atención, simbólicamente, porque todos los lugares son de Dios. «Del Señor es la tierra y su plenitud. El mundo, y los que en él habitan» (Salmo 23,1). «Bendecid al Señor, vosotras todas sus obras, en todos los lugares de su señorío.» (Salmo 103,22).

Así, litúrgicamente occidente es símbolo de satanás y oriente es símbolo de Cristo. Entonces cuando el catecúmeno se vuelve hacia occidente y el sacerdote le pregunta esto, es para rechazar a satanás.

El sacerdote vuelve al catecúmeno hacia oriente, significa ahora "unión con Cristo". Y dice aquí: "¿Te unes a Cristo?" Si es un infante, el padrino hablará por él.

Oh, queridos, si supiéseis qué responsabilidad, tiene el padrino. Muchos corren para bautizar, muchos dicen "vamos a participar en un Misterio, tiene que ser algo bueno"... Hace años para bautizar alguien se requería dinero, y en familias pobres sus padres no tenían dinero para bautizarles, y estaba considerado como Misterio, icluso era visto como una norma. O en la Confesión, o porque una señora había tenido un aborto, debía bautizar a tres niños; en los años antiguos, esto se decía.


Bautizar con el sentido de pagar para bautizar a tres niños, porque se supone que un bautismo tiene gastos. El bautismo es una obra de la Iglesia y el dinero nunca fue un problema de dinero. Pero conectamos el bautismo con mesas, con padrinos, con regalos, con joyas, etc. Por supuesto, todo esto requiere dinero. Pero cuando quieres bautizar a tu hijo, si no tienes dinero, llevas a tu hijo, encuentra a una persona correcta, cristiano verdadero, para que sea el padrino. Irás a la iglesia, cinco o diez personas, tu hijo será bautizado y volvéis a casa. Nada más, la historia termina ahí. ¿Tenemos que esperar a que venga el padrino de Alemania y dejamos al niño tanto tiempo sin bautizar, y por lo tanto sin comulgar... Y todo esto y todo esto y todo esto... ¿por qué y para qué?
 

Vuelvo al tema. El padrino tiene mucha responsabilidad. Debe ayudar mucho al niño que bautizará. Bautizará a una persona para que se convierta en sierva de Dios, ante Él. Es una persona importante el padrino. Por eso la iglesia prohíbe el matrimonio entre padrinos y bautizados por ellos. Es un parentesco espiritual de gran grado y el matrimonio no está permitido. Ahora, en el matrimonio político todo esto es abolido, por supuesto. 

Así que la responsabilidad es muy grande. Escúchenme decirles algo sobre esto; también tienen un parentesco los bautizados entre ellos. Por eso si bautizáis vosotros a un niño y a una niña, no pueden casarse entre ellos. ¿Sabes por qué? Porque se asume que quien bautizó a los niños, mientras crecen, los lleva a su casa y les da catecismo, estos niños no pueden cortejar entre ellos. Así que, para proteger la catequesis de niños y niñas bajo el mismo padrino, la Iglesia restringe el matrimonio entre dos jóvenes que hayan sido bautizados por el mismo padrino. 

Creo que lo sabrán. Pero ya no se hace esto tampoco, ha sido descartado; y también nosotros seremos descartados si seguimos así. 

Porque así como entre dos hermanos carnales, hermano y hermana, tanto por la ley de Dios como la ley política desde luego no pueden casarse — ¿Podría quedar algo en pie en la casa donde se casen dos hermanos?— así los hermanos espirituales también están protegidos, que son del mismo padrino. Por este motivo, tengan cuidado, o bautizaréis niños, o bautizaréis niñas. O lo uno o lo otro. Y no os apresuréis a bautizar a nadie, si no sabéis que la familia cuyo hijo vas a bautizar no son personas espirituales, porque si tú eres una persona espiritual y pides catequizar al niño, decirle algunas buenas palabras, y sus padres no os permiten  hacer esto, entonces ¿dónde vamos?¿qué hacemos? Por esta razón, poned cuidado  en saber que bautizaréis a un niño cuyos padres te permitirán catequizar a su hijo. 

Volvemos al tema. El sacerdote vuelve al catecúmeno hacia oriente, y le pregunta: «¿Te unes a Cristo?» Y contesta: «Sí, me uno». Esto se dice tres veces. 

Y el sacerdote le hace esta pregunta una vez: «¿Te has unido a Cristo?» Y contesta: «Sí, me he unido». Estoy con Él, esto quiere decir.

El sacerdote le pregunta: «¿Crees en Él?». Y el padrino contesta: «Creo en Él como Rey y Dios». Dime entonces el Símbolo de la Fe. 

Y el padrino recita el Credo: «Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso...». Se dice siempre este conocido hoy Símbolo de la Fe de Nicea, o el de Jerusalén que es casi  como el de Nicea; está dentro de las Catequesis, lo veremos algún día. Veréis que eran οraciones breves que iban siendo añadidas según surgían herejías.   

Cuando Felipe, el diácono, fue enviado por el Espíritu Santo para bautizar al etíope, tras escuchar desde luego un catecismo. Allí encontramos todos los elementos de una catequesis y bautismo completos. Escuchó el catecismo. Dice que Felipe lo escuchó leer de la Santa Escritura, la conocida profecía cristológica. 

Y dice entonces el etíope a Felipe, que mientras tanto subió al carruaje: "¿De quién habla el profeta aquí, de sí mismo o de otro?"  

Le dice Felipe: "No, habla del Mesías, de Cristo, que es Jesús". 

Mientras avanzan lo catequiza, le habla del bautismo, que a través del bautismo tenemos el perdón de los pecados, etc. Ven una fuente y el etíope dice: "Mira, agua, ¿qué me impide ser bautizado?" 

"Nada te lo impide"; le dice el diácono. "Si crees que Jesús es el hijo de Dios, nada te lo impide".

"Creo en Jesús, que es el hijo de Dios". 

¿Qué esto? Es un Símbolo de la Fe. ¿Habéis visto que pequeño? ¿Ves el núcleo de todo el procedimiento para el bautismo?: Creo que Jesús es el hijo de Dios. 

"Nada te lo impide", bajaron del carro y Felipe bautizó al etíope. ¿Qué vemos? Que a medida que las herejías aumentan, tanto más se enriquece este Símbolo. 

Cuando viene Arrio y cuestiona la divinidad de Cristo y etc.,etc., entonces por supuesto la Iglesia introducirá "Luz de luz, Dios verdadero de Dios verdadero. Engendrado, no creado...". Porque Arrio dijo que es una creación. "Cristo engendrado, no creado, consubstancial con el Padre. Por quien todas las cosas fueron hechas", etc. Todo este desarrollo se debe a que entraron herejías y el que es bautizado debe confesar la visión ortodoxa, muy probablemente conociendo el catecúmeno las herejías existentes, o por si ha sido influenciado por estas herejías, deben confesar claramente lo que nuestra Iglesia enseña sobre Jesús Cristo.   

Entonces antes de que tuviese lugar el bautismo se realizaban los exorcismos. Sobre el tema de las excomuniones quisiera detenerme un poco porque es muy importante, como el soplido. Indicativamente quisiera leeros algo de los exorcismos, en concreto del primero: «Te reprende, oh diablo, el Señor que ha venido al mundo y ha habitado entre los hombres, para destruir tu tiranía y librar al hombre». Te reprende, es de la Epístola a Judas esto de "te reprende el Señor". Así le dijo el Arcángel Miguel al diablo, señala el apóstol Judas, hermano de Santiago, en su Epístola. 

Te reprende, oh diablo, el Señor que ha venido al mundo y ha habitado entre los hombres, para destruir, para echar fuera, tu tiranía, y liberar a los hombres. Este Señor que vino a habitar entre nosotros, te reprende por medio de nosotros, nosotros los sacerdotes, por medio del sacerdocio. 

«Teme y aléjate de esta criatura y no vuelvas más, ni te escondas en ella, ni vayas a su encuentro a influir en ella, sea de día o de noche, sea por la mañana o al mediodía, sino que vuelve a tu propio infierno hasta el gran día preordenado para el juicio», etc. 

De modo que, ¿qué son estos exorcismos? Son oraciones para la liberación [de los hombres] del demonio. Muy importante esto. Por eso dice aquí san Cirilo, "ya sea por soplido o por exorcismo, para ti es salvación". 

Tal vez os preguntaréis, ¿por qué han de existir estos excorcismos? Tenemos otra oración para el exorcismo sobre el agua del bautismo, ahora aparte. Mientras que las tres primeras se refieren al bautizado, esta otra se refiere al agua que está dentro de la pila bautismal. Y de allí expulsamos al diablo, del agua de la pila bautismal. 

El origen es antiguo. El diablo, cuando el hombre se entregó a él con su caída, se ocultaba y trabajaba ya dentro de toda la creación. Tanto en el hombre como en el resto de la creación, y en todos los elementos de la naturaleza; en los animales, en las plantas y en el material inerte. Toda la creación por concesión divina fue morada de los demonios. Dios siempre ha permanecido y permanece Señor del cielo y de la tierra. Pero debido a que el hombre por su propia voluntad fue entregado a Satanás, dado que la creación fue hecha para el hombre, fue entregada la naturaleza junto con el hombre bajo el dominio de Satanás. Atención, no es que Dios dejara de gobernar el mundo, sino por concesión divina. 

La culminación de esta situación es la idolatría. Cuando el hombre ya comienza a adorar al diablo a través de la idolatría. Cuando Cristo vino, derrotó al diablo —por supuesto, el diablo y su poder fueron derrotados. Actúa aún (por permisión), pero será completamente pisoteado con la Segunda Venida de Cristo. Repito, su poder fue derrotado. Actúa el mal en el mundo. Se le permitió al diablo hacer el mal en el mundo. No quiero ir más allá. Sabrán por nuestros otros temas el por qué y el cómo. Solo esto, que el diablo, —escuchad el verbo— anida dentro de la creación. 

Hace su nido dentro de la creación, dentro del hombre, dentro de los seres, y dentro del agua. Ahora, hasta que Cristo venga al mundo, cuando la creación será restaurada, —con el sentido de que se hará nueva—, no habrá ya ninguna concesión a Satanás, será arrojado al infierno eterno. Lo que dicen los demonios por boca del endemoniado de los Gadarenos. "Señor, has venido a atormentarnos antes de tiempo...". (Mt. 8.28-34) Saben que serán torturados, serán arrojados al infierno. 

Ahora, queridos, la Iglesia nos hace islas de salvación. Dado que la creación permanece bajo el dominio de Satanás, en el sentido que os he dicho, no bajo su  poder, porque el poder fue derrotado. Aunque actúa el diablo, atended, la Iglesia hace islas de salvación. ¿Qué son estas islas de salvación? 

Cuando quiere, porque toda la creación es morada del demonio, un espacio es dedicado al amor y a la adoración de Dios. Dedica o aparta este espacio, pero para dedicarlo ha de expulsar al diablo de este espacio. Se quiere construir esta iglesia,  en la que estamos ahora, y la inauguramos; es decir tomamos santas reliquias, y con oraciones, y salmodías, etc...  se dan tres vueltas alrededor de la iglesia. ¿Saben qué significa esto? Significa que se trazan los límites dentro de los cuales el diablo no debe entrar. Expulsamos al diablo del espacio material. Αhuyentamos al diablo. Este es el significado de la inauguración de un templo. 

¿Queréis ver esto también en el Misterio del Matrimonio? Y en la Boda. El llamado baile de Isaías hace referencia al Misterio de la Encarnación del Hijo de Dios, que lo que profetizaste, Isaías, se ha cumplido. ¡Ha venido el Hijo de Dios, regocíjate y baila entonces! Hacemos tres círculos alrededor de la pequeña mesa, que sustituye a la Santa Mesa, con los recién casados. ¿Saben qué significa? Trazamos un espacio sagrado del cual expulsamos al diablo, y es el espacio de la familia, es el espacio de los cónyuges. 

Porque el diablo anida en todas partes y lo expulsamos; lo expulsamos entonces poco a poco, paso a paso; en islas, como os dije antes. Una persona que reciba la Gracia de Dios, el diablo anida dentro de él; es el viejo hombre.  

Aquí está vuestra pregunta, "¿pero si nació de padres que fueron bautizados?". El bautismo se refiere puramente a lo personal y no tiene derechos hereditarios, digámoslo así.  

Entonces esta persona es un lugar de morada de demonios, ya sea que lo hayan tentado o no. Por lo tanto, esta persona debe ser limpiada, los demonios que están en el espacio de su existencia deben ser expulsados. Y tenemos estos tres exorcismos para expulsar al diablo que anida dentro de esta persona, para que reciba la Gracia de Dios. 

Entonces tenemos dos acciones. La primera es que el espacio del hombre, de la existencia del hombre, debe ser limpiado del diablo. Y la segunda acción, es que este espacio del hombre ha de ser ahora, tras haber sido limpiado, recibir la Gracia de Dios.

Este es el significado del exorcismo. Y en cuanto al soplido... podría hacerse todo un tratado sobre este soplido. Como sabrán, todo este párrafo que hemos leído hace referencia al oro. Dice que para que el oro saque todo lo que contiene que no es oro, como el cobre, el hierre, el plomo, se pone en el fuego. Y además los que lo trabajan, en el arte de la orfebrería, tienen el soplador, para aumentar el fuego y para que sea limpiado el oro. Así considerarás dice, el poder de este soplido. Es decir, que venimos a limpiarte de los demonios que anidan en ti.  

¿Recuerdan cómo Dios hizo al hombre? «Entonces el Señor Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida» (Gen. 2,7). Esto que hizo Dios entonces en el Antiguo Testamento, este "soplido", era la creación del hombre. ¿Qué significa este soplido? No significa que recibió una parte de Dios, debemos corregir esto, porque algunos piensan que somos parte de Dios. De hecho en el pasado, —aunque ahora también se dice—, en el pasado mucho más, cuando algunos decían en relación que somos parte de Dios... No somos parte de Dios. Cuando Dios sopló en el hombre, no le dio una parte de su Espíritu. Esto es blasfemo. Porque yo, que soy un hombre que peco, entonces también pecaría conmigo la divinidad. O yo, un hombre creado, cómo podría tener una parte del Dios increado? Es blasfemia. Este soplo es una acción práctica que muestra un particular modo de creación del hombre.  

«Y habiendo dicho esto, (Cristo) sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo». (Jn. 20, 22) ¿Sabéis qué significa esto? El que insufló o sopló a Adán en su nariz, es el mismo que ahora sopla en sus discípulos. ¿Quién es? El Logos de Dios que se convirtió en hombre. ¿Por qué sopla? ¿Y qué dice? «Recibid Espíritu Santo». El Εspíritu Santo, se lo dio con su soplido? No. El Espíritu Santo no fue dado con el soplido. ¿Pero, qué significa esto? Que el soplido es la segunda acción de la regeneración. Porque cuando te hice, humano, soplé en tu nariz. Y te di aliento de vida. Ahora, porque has pecado, volveré a soplarte en tu nariz, en tu rostro, para que recibas el Espíritu Santo con el sentido de la regeneración, para nacer de nuevo. Por lo tanto, aquí el soplido es el soplido de regeneración. El primero lo recibimos mediante Adán, allí en el rostro de Adán. El segundo soplido ahora lo recibimos en el bautismo.

Son entonces las acciones de los símbolos de la recreación del hombre. Realmente, es algo glorioso. Pero no me detendré más. Excepto solo, aquí dice «De ese modo huye el diablo hostil, pero se asienta la salvación y permanece la esperanza de una vida eterna», etc.

Por lo tanto ven y hemos aprendido, queridos, que es esta pequeña secuencia del catecúmeno antes del bautismo, como existe hoy en la práctica, y ven la similitud con la práctica antigua. Aquí para cerrar este párrafo hay un punto más, presentado como algo paralelo, pero para mí es importante y paso a analizarlo lo mejor posible. 

Refiriéndose a los exorcismos, para no dar la impresión de que lo que la Iglesia ya realiza, es según el pensamiento humano, es decir inventado por humanos, y para dar —muy correctamente— la autoridad debida de la inspiración divina y demás,  escribe:  «Así, el alma no puede ser purificada sin los exorcismos».  

¿Han visto? A veces decimos, no mientas hermano, no robes, no blasfemes... para que sea limpia tu alma. ¿Es suficiente? No. Aquí tenemos una cuestión de oraciones. Es una cuestión de oraciones; por eso algunos piensan que la salvación viene solo convertiéndose alguien en una buena persona, sin estos actos de la Iglesia. Esto es  erróneo.

Continúa: «...que son de origen divino». Estos exorcismos son de origen divino, no son obra humana; «...y deducidos de las Escrituras». Y son deducidas, obtenidas, recopiladas, de las Sagradas Escrituras.

En efecto, queridos. Hoy, por razones puramente científicas, tiene lugar el siguiente trabajo. Esto por supuesto no se realiza solo en teología, se realiza también en otros sectores, como en filología, en las obras clásicas. Se realiza por razones puramente científicas. Tomamos el Libro de Oraciones [Eychologion]. El bienaventurado Trembelas hizo tal trabajo, en el Libro de Oraciones que veis aquí. Es un pequeño libro y contiene estas oraciones de nuestra iglesia, se llama el Pequeño Libro de Oraciones [Mikron Eychologion], porque también tenemos el Gran Libro de Oraciones [Mega Eychologion] que tiene muchas más cosas. El pequeño tiene solo Oficios del Bautismos, del coronamiento para el Matrimonio, funeral... es breve. Se basó en códigos, es decir, en manuscritos antiguos, e hizo un trabajo de recopilación. En los márgenes del texto, donde se hace referencia a la Santa Escritura, pone dicho texto al que se hace referencia.    

Si analizásemos todas las oraciones del Libro de Oraciones, no solo del Bautismo, sino también de los otros Misterios, así como las oraciones de la Divina Liturgia, veríamos que son de la Sagrada Escritura. No sólo oraciones, sino también y sobre todo significados. Une posiciones de inspiración divina a partir de las Sagradas Escrituras. Esto quiere decir con «son de origen divino y deducidos de las Escrituras», no es nuestro, sino de las Santas Escrituras.

Nos acusan, sobre todo los protestantes, de que tenemos muchas oraciones y que son nuestras propias construcciones y que cuando les decimos que son de los santos, nos dicen ¿y quiénes son los santos? Saben, los protestantes están contra los santos, luchan contra ellos. Incluso tenemos centros protestantes aquí en Larisa, y algunos de nuestros cristianos ortodoxos están siendo arrastrados. Y si me dicen que es culpa de ustedes, los sacerdotes, por no decirlas, les diré que tienen razón. 

Si tuviéramos que mostrarles de esta manera crítica y un meticuloso trabajo, que todas las oraciones de nuestra Iglesia son una compilación de la Sagrada Escritura, entonces realmente les haríamos callar. Este es el gran tema, y quería decíroslo como os lo he dicho, para que sepan que lo que llamamos oraciones, también son de la Santa Escritura. No es nada fuera de la Sagrada Escritura, es decir, fuera del espacio de lo inspirado por Dios. Y esto es muy importante. 


Y voy al siguiente párrafo, el 10. «Persevera en las catequesis». Un análisis puntual, porque ha pasado el tiempo.  «Aunque nuestra oratoria posterior será más amplia, que tu ánimo no decaiga nunca. Pues recibirás armas contra los poderes enemigos; recibirás armas contra los herejes, los judíos, los samaritanos y los gentiles. Tienes múltiples enemigos: recibe dardos múltiples, pues contra muchos habrás de luchar; has de aprender cómo vencer al griego, cómo luchar contra el hereje, contra el judío y contra el samaritano»

Hermoso párrafo este. Persevera en las catequesis; atiende, no te vayas. Algo más abajo nos dirá que [la exposición será progresiva]. Conforman una cadena estas cosas, una continuidad, la una después de la otra. Entonces si una vez vamos y otra no, o vamos una y dos no, decidme, ¿qué aprenderemos?  ¿De esta manera fragmentada podremos tener una secuencia de conocimientos? Imposible. No debemos faltar, esta es otra historia. Y dice aquí, quédate en el catecismo, escucha las catequesis. 

Aunque digamos mucho, aunque prolonguemos lo que decimos, —es una algo que nos puede suceder a los que enseñamos, extendernos demasiado—, que tu ánimo no decaiga nunca, porque recibirás armas. Esto de "aunque digamos mucho y  prolonguemos lo que decimos" queridos, ¿sabéis qué es la palabrería? Cuando alguien no dice nada, sino solo palabras, verbalizaciones. Pero cuando puede decir muchas cosas como contenido, aunque hable durante horas, no es charlatanería.

Pablo hablaba toda la noche en Troas y dondequiera que iba hablaba durante muchas horas. Así que el logos de Dios no es charla; sólo, repito, cuando es verbalismo, palabras, palabras, palabras en el aire. "¿Qué han dicho?" "No sé qué han dicho, palabras en el aire." Esto es palabrería. Pero cuando tiene miga, es buen pan, esto no lo es. Si uno se cansa, como cuando un o está en la escuela, a veces nos cansamos. Pero no te canses, dice san Cirilo, si ves que extiendo mis palabras, porque recibes armas con esto.  

¿Cuáles son las armas? Tienes que luchar contra las herejías, contra los judíos, los samaritanos, los gentiles idólatras. Tienes muchos enemigos, por lo tanto necesitas muchos dardos. ¿Cuáles son los dardos?  Son los conocimientos, lo que escuchamos aquí; tómalos, guárdalos. «Tienes múltiples enemigos: recibe dardos múltiples, pues contra muchos habrás de luchar; has de aprender cómo vencer al griego (al idólatra), cómo luchar contra el hereje, contra el judío y contra el samaritano». Cada uno te dirá alguna cosa en contra de la fe. ¿Cómo lo enfrentarás? Así que debéis tener armas. 

Dice san Isidoro de Pelusio, al candidato a sacerdote: sabrás mucho, porque si el hereje te confronta y no sabes cómo hablar, entonces quienes lo escuchen dirán que la fe tiene la culpa y que es débil y quebradiza; y por eso escucharán finalmente al hereje. Y la fe no tendrá la culpa, sino tú, que no estás capacitado, dice al candidato a sacerdote san Isidoro de Pelusio

Entonces diríamos también aquí, queridos, cuando los herejes nos dicen algo y nosotros no sabemos cómo responder, y nosotros mismos creeremos que nuestra fe tiene puntos débiles. Puntos débiles no tiene la fe, nosotros mismos somos débiles. Por este motivo entonces, hemos de tener cuidado de todas las maneras posibles, estando siempre provistos con los dardos del conocimiento, contra los que exigen explicaciones, como dice el apóstol Pedro: «santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros». (1 Ped. 3,15) 

 

 

 


AUDIO   https://www.arnion.gr/mp3/omilies/p_athanasios/agioy_kyrilloy/agioy_kyrilloy_004.mp3

TEXTO  Catequesis San Cirilo de Jerusalén .pdf   

 

 

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