Mientras se canta la tercera Antífona, tiene lugar la Salida del Evangelio por la puerta norte y estamos ya suficientemente preparados para recibir al divino Redentor. Se llama entrada y no salida, porque antiguamente el Santo Evangelio era llevado de la sacristía al Santuario, y se colocaba sobre la Santa Mesa. Y esto es porque el Evangelio y los utensilios sagrados eran atacados por los perseguidores.
Y eran muy importantes, porque para escribir un libro debía tenerse una gran fortuna. Por ejemplo un pergamino, se obtenía de la piel de un cabrito antes de nacer, tras la matanza de la cabra. Esto se empezó a realizar en Pérgamo, de ahí su nombre. Es decir, pergamino es una hoja de piel. De cada cabra podrían nacer unos dos, tres o cuatro cabritos como mucho, y de cada cabrito, dendiendo del tamaño del libro, una o dos páginas. Comprendan ahora el precio al que podría llegar un libro con bastantes más páginas, digamos de doscientas a trescientas.
Esto, esde el punto de vista material. Porque luego estaba también la elaboración del pergamino, la escritura de códices con pluma y tinta, sus copias...era necesario entonces mucho tiempo. Imaginen por lo tanto todo el trabajo que requería la escritura de un Evangelio, el cual era al mismo tiempo el objetivo de la manía de muchos perseguidores. Por eso, se guardaba en un espacio oculto. Desde este espacio, cuando tení alugar la adoración, era introducido en el santuario para su uso y su lectura.
Hoy día está siempre ubicado sobre la Santa Mesa; lo tomamos de allí, lo sacamos fuera, y luego vuelve de nuevo a la Santa Mesa. Antiguamente, repito, no era así. ¿Qué significado tiene todo esto? Esto representa el mismo Cristo, por que Él mismo habla, y de él se habla. Por lo tanto cuando tenemos el Evangelio es como si tuviésemos al mismo Cristo. Y la entrada (salida) del Evangelio es la venida del Señor como Maestro que viene a predicar el Evangelio y el Reino de Dios.
Se llama Pequeña Salida para diferenciarla de la Gran Salida [5:41]
Traduciendo...